28 agosto, 2012

Nueva amenaza para Hualgayoc-Bambamarca, Proyecto AntaKori y sus 5.9 billones de libras de cobre

Proyecto Antakori posee 5,900 billones de libras de recursos inferidos de cobre

La canadiense Southern Legacy Minerals informó que su proyecto AntaKori, antes conocido como Sinchao, reporta al 2 de julio del presente año el equivalente a 5,900 billones de libras de recursos inferidos de cobre con una ley promedio equivalente de 0.92 por ciento equivalente de cobre.

El proyecto AntaKori, ubicado en Cajamarca, provincia de Hualgayoc,  contiene cobre, oro, plata, molibdeno, plomo y zinc; y se encuentra entre el Proyecto Cerro Corona de la minera sudafricana Gold Fields La Cima y el Proyecto Tantahuatay de la minera peruana-mexicana Coimolache.

El informe técnico independiente titulado Informe Técnico, Southern Legacy Minerals, Propiedad AntaKori, Distrito Minero Yanacocha - Hualgayoc, Departamento de Cajamarca, Perú, fue preparado por Scott E. Wilson Consulting de Colorado (Estados Unidos), a pedido de Southern Legacy Minerals.

Fue presentado en el documento Instrumento Nacional (NI) 43-101 ante las autoridades de valores canadienses.

Southern Legacy Minerals es una compañía de exploración que cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto (TSX) en el segmento de riesgo (TSX Venture) con una cartera diversificada de proyectos de oro y cobre en América del Sur que incluye a Colombia, Perú y Chile.

Actualmente se centra en la ampliación del recurso de su proyecto cobre y oro AntaKori, que es el principal de la empresa.

NOTA: Modificada del Original que saco Agencia Andina, por tener errores de datos http://www.andina.com.pe/Espanol/noticia-proyecto-antakori-posee-5900-millones-libras-recursos-inferidos-cobre-426073.aspx


Nota de Prensa: Proyecto AntaKori de Southern Legacy Minerals - Cajamarca

La gran batalla contra las represas

Madrid, 21 agosto 2012
Por Luis Esteban G. Manrique

(Especial para Infolatam).-

En un artículo publicado en 1853 en The New York Tribune, Karl Marx observó que cuanto más colosales son las obras hidráulicas que emprende un Estado, más despóticos son sus gobernantes porque la necesidad de coordinar el uso del agua en amplias extensiones territoriales provoca una mínima resistencia ante el despotismo.

Pero en el siglo XX, todo tipo de sistemas políticos se aficionaron a la imagen que proyectaban las grandes presas: la idea de un Estado enérgico y resuelto capaz de doblegar a la naturaleza. Políticos tan distintos como Franklin Roosevelt o Gamal Abdel Nasser demostraron su gran afición a construir presas, a las que Nehru llamó “los templos de la India moderna”.

Debido a los daños medioambientales que causan, las represas se han convertido en muchas regiones del mundo en un anacronismo. Pero en otras, muchos gobiernos siguen viendo en ellas una fuente de energía imprescindible. Hoy aproximadamente dos tercios de las corrientes fluviales del planeta pasan por encima o a través de algún tipo de dique. El 20% de la electricidad que se genera a escala global es de origen hidroeléctrico.

Brasil, Canadá, Venezuela, Chile, Myanmar y Nepal, entre otros países, están construyendo o proyectando una docena de grandes nuevas represas. China terminó en octubre de 2010 la “madre” de todas ellas: la de las Tres Gargantas, en el Yangtsé, el mayor río de Asia, en el que el mayor proyecto hidráulico de la historia, relegando a la de Itaipú, sobre el río Paraná, al segundo lugar y a la del Guri (Venezuela) al tercero. La presa ha desplazado a dos millones de personas y aumentado en un 10% la capacidad hidroeléctrica del país.

Pero a medida que avanzan esos faraónicos proyectos, también lo hacen las protestas sociales que han provocando que varios de ellos se hayan suspendido o cancelado. En Myanmar, por ejemplo, el régimen militar se vio obligado a paralizar el año pasado la construcción de la presa de Myitsone, financiada por China, que iba a recibir el 90% de la electricidad generada, por el amplio movimiento de rechazo de los pobladores de la cuenca del río Irawady, el más caudaloso del país. Según Human Rights Watch, la insurrección de una guerrilla secesionista étnica que ha provocado unos 75.000 desplazados, fue una consecuencia directa de ese proyecto.

Las guerras del agua

En América Latina, los movimientos ecologistas y los pueblos indígenas ya han forzado la cancelación de varios proyectos hidroeléctricos en la Amazonía y la Patagonia. El 68% de la electricidad que consume la región proviene de fuentes hidroeléctricas, que generan energía limpia y barata, controlan los flujos fluviales y dirigen agua para irrigar tierras áridas.

En un esfuerzo por reducir su dependencia de los combustibles fósiles, y en parte en respuesta a la presión internacional para usar energías renovables que reduzcan las emisiones de carbono, diversos países de la región han apostado por los proyectos hidroeléctricos, aparentemente ideales dadas sus grandes reservas de agua dulce y escasos recursos energéticos alternativos. El problema es que, al mismo tiempo,  las represas desvían ríos, destruyen ecosistemas frágiles, desplazan comunidades enteras e inundan enormes territorios.

En Brasil, Belo Monte expulsará a 40.000 indígenas de la foresta amazónica

Desde Yucatán a la Tierra del Fuego, la región posee el 31% del agua dulce del mundo, pero 500 millones de personas no tienen acceso al agua potable, 125 millones carecen de servicios de saneamiento y el 40% vive en zonas que cuentan solo con un 10% de los recurso hídricos de la región. Esa convergencia de factores es un cóctel explosivo. Según USAID, la agencia para la cooperación de la desarrollo de EE UU, en los últimos 60 años por lo menos el 40% de todos los conflictos interestatales tuvieron un vínculo con los recursos naturales, gran parte de ellos causados por disputas en torno al agua.

En ninguna otra región el desafío ecológico y social es mayor que en la Amazonía. Ocho países -Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Venezuela y Surinam- comparten la mayor cuenca hidrológica del mundo: más de siete millones de kilómetros cuadrados que contienen más de la mitad de los bosques tropicales que subsisten en el mundo.

El Amazonas descarga el 20% del agua de todos los ríos que fluyen a los océanos del mundo, es decir un volumen mayor que el de los ocho ríos siguientes, lo que hace de la cuenca amazónica un filón hidroeléctrico… pero también un foco de conflictos. Solo la represa de Balbina sobre el río Uatumá, al norte de Manaos, produjo tras inauguración en 1987 la inundación de 2.000 kilómetros cuadrados de bosques vírgenes. Las 80 represas planificadas o en construcción en la Amazonía brasileña podrían inundar 12 millones de hectáreas más.

Esa demanda de energía hidroeléctrica puede ser incompatible con la preservación de los ecosistemas amazónicos. En la Patagonia ocurre algo similar. En el Perú, una de las primeras medias del gobierno de Ollanta Humala fue cancelar el plan anunciado por el ex presidente Alan García de construir 20 centrales hidroeléctricas en la cuenca del río Marañón, uno de los dos principales afluentes del Amazonas, con una inversión estimada de 15.000 millones de dólares, lo que iba permitir al país exportar energía por valor de 6.000 millones de dólares anuales y atender la demanda de la gran industria minera.

Humala tuvo muy en cuenta que en la provincia de Bagua, en esa misma zona, en 2009 una revuelta de pueblos indígenas contra proyectos petroleros causó la muerte de 33 personas, 24 de ellas policías. Sin embargo, el presidente aún no ha decidido que hará con el proyecto de la represa Pakitzapango, que generaría 2.000 megavatios e inundaría el valle del río Ene, poblada por la etnia asháninka, una de las más golpeadas durante la campaña antisubversiva contra Sendero Luminoso. De las 70.000 vidas que se cobró el conflicto, 6.000 fueron miembros de esa etnia y varios miles más se convirtieron en refugiados internos.

El proyecto es parte de un plan para construir cinco represas que generarían 6.500 megavatios, la mayor parte para su exportación a Brasil. Por ahora, el debate del proyecto está estancado en el Congreso, aunque muchos analistas creen que en la próxima vista a Lima de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, terminará por inclinar la decisión de Humala a favor del proyecto. La Central Asháninka del Río Ene ya ha presentado una demanda judicial para que el gobierno revele  los planes de viabilidad del proyecto.

En Chile, la oposición popular al megaproyecto hidroeléctrico HidroAysén, conformado por cinco represas que iban a suponer una inversión de 3.200 millones de dólares, la inundación de 5.000 hectáreas y la generación de 2.750 megavatios, lo que iba a aumentar en un 15% la capacidad eléctrica del país hacia 2020, ha forzado al gobierno de Sebastián Piñera a suspender indefinidamente el proyecto.

Las masivas marchas de protesta que se sucedieron a lo largo de varios meses desde el norte al sur del país, lo que judicializó el proceso pese a que el Tribunal Supremo dio luz verde al proyecto, e hizo caer la aprobación del gobierno, terminaron por convencer a Piñera de la inutilidad del empeño a pesar de que él mismo había advertido que los racionamientos de energía se generalizarán en los próximos años a menos que Chile reduzca su dependencia de las importaciones de gas de Argentina.

Chile tiene un déficit de energía que le exige duplicar su capacidad de generación actual en los próximos 15 años. El país importa el 96% del petróleo y el 76% de la energía que consume. Según la Agencia Internacional de la Energía y la Organización para la Cooperación de Desarrollo Económico (OCDE), desde 1998 los precios de la electricidad para los clientes residenciales chilenos se han casi cuadruplicado.

Pero las protestas obligaron al gobierno a solicitar nuevas evaluaciones medioambientales antes de seguir adelante con el proyecto. La comisión que evaluó originalmente las consecuencias medioambientales del proyecto, solo analizó sus efectos inmediatos sobre los ecosistemas, no los que tendrán de largo plazo.

Al final, el pasado junio, el grupo privado Colbún pidió a Enel-Endesa -su socia en HidroAysén- suspender la tramitación de la línea de transmisión del proyecto y la suspensión de los estudios medioambientales, denunciando que el gobierno carecía de una política energética. La sequía de este año complica más las cosas: la hidroelectricidad, que significa en condiciones normales entre el 50% y el 60% de la matriz, durante el pasado abril contribuyó sólo con el 31%.

La batalla del Amazonas

En Brasil, el proyecto hidroeléctrico de Belo Monte requerirá una inversión de 16.000 millones de dólares para generar 11.200 megavatios. Pero el reservorio que creará inundará 48.000 hectáreas en la cuenca del río Xingú, tributario del Amazonas en el Estado de Pará, lo que expulsará a 40.000 indígenas de la foresta amazónica y liberará enormes cantidades de metano a la atmósfera por la descomposición de la vegetación que quedará bajo las aguas.

La represa brasileña-paraguaya de Itaipú desplazó a 10.000 familias que vivían en las riberas del río Paraná e inundó el parque nacional de las Cataratas de Guaira. Pero esa represa fue aprobada bajo un régimen militar cuando la conciencia medioambiental era mínima.

A medida que avanzan esos faraónicos proyectos, también lo hacen las protestas sociales que han provocando que varios de ellos se hayan suspendido o cancelado

Ahora es distinto. Las protestas del movimiento ‘Xingú Vivo Para Sempre’ y de las tribus amazónicas locales, que han atacado repetidamente sus instalaciones con arcos y flechas han atraído la atención internacional. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y personalidades mundiales como Bill Clinton y James Cameron, director de la oscarizada Avatar, han pedido al gobierno brasileño que suspenda la construcción de Belo Monte.

Sin embargo, Brasilia no va a ceder ante esas presiones. Brasil probablemente será la quinta economía mundial en 2017. Para entonces, sus necesidades de suministro eléctrico habrán aumentado un 56%. El gigante suramericano tiene además recursos públicos suficientes para financiar sus ambiciones. El estatal Banco Nacional para el Desarrollo Económico y Social (BNDES) concede créditos que multiplican por cuatro los del Banco Mundial.

La primer turbina de la represa estará operativa en tres años y el proyecto entero, que incluye dos represas, dos canales, dos reservorios y un sistema de diques, en 2020. Belo Monte es solo una de las 48 represas que se van a construir en la Amazonía brasileña hasta 2020. Según la ONG International Rivers Network de Berkeley (California), el proyecto removerá más tierra que la construcción del canal de Panamá.

La contradicción quedó patente cuando en la reciente conferencia de desarrollo sostenible de la ONU en Río de Janeiro, tribus amazónicas protestaban en las calles mientras Rousseff firmaba la declaración final en la que se comprometía  a luchar por un mundo “más verde y limpio”.

Según Philip Fearnside, profesor del Instituto Nacional para la Investigación de la Amazonía, “Belo Monte es la punta de lanza para desmantelar el sistema entero de regulaciones y licencias medioambientales”. James Anaya, relator de la ONU para derechos de los pueblos indígenas, no cree que el gobierno de Brasilia haya cumplido sus obligaciones de consultar a las etnias locales. Fearnside denuncia que solo un 25% de la energía que generará Belo Monte irá para satisfacer el consumo de los hogares. Casi el 30% alimentará industrias pesadas como la del aluminio.

Cajamarca - Hualgayoc: Sinchao Metals completa fusión con Southern Legacy para desarrollar proyecto en el Perú

Esto le permitirá continuar desarrollando el proyecto Sinchao de exploración de oro, plata, cobre, zinc y plomo, ubicado en el distrito minero de Yanacocha - Hualgayoc, en Cajamarca.

Mapa de ubicacion del Proyecto (Fuente: http://www.slminerals.com/projects/antakori/)

Lima. La minera canadiense Andean American Gold informó que su subsidiaria Sinchao Metals completó su fusión con la empresa estadounidense Southern Legacy Minerals, lo que le permitirá continuar desarrollando el proyecto Sinchao de exploración de oro, plata, cobre, zinc y plomo, ubicado en el distrito minero de Yanacocha - Hualgayoc, en Cajamarca.

La nueva empresa, cuyo nombre será Southern Legacy Minerals, cotizó a partir de este domingo en la Bolsa de Valores de Toronto (TSX) Venture Exchange, bajo el símbolo LCY.

Explicó que el negocio fusionado consolida las propiedades de Sinchao y Southern Legacy que están localizadas en el distrito minero de Yanacocha - Hualgayoc, que ahora se conocerá como el proyecto AntaKori.

Además, formará una compañía minera diversificada con propiedades de metales básicos y preciosos ubicados en Perú, Chile y Colombia.

Por su parte, Sinchao informó que la transacción fue aprobada por la TSX luego del consentimiento de sus accionistas, quienes también aprobaron la propuesta de consolidación de las acciones comunes de la empresa en una base de seis por uno.

Una vez completada la transacción, todas las opciones y garantías vigentes de Sinchao serán ajustadas con el fin de reflejar la consolidación.

La transacción se efectuó por la vía de fusión de conformidad con la Ley General de Sociedades de Idaho (Estados Unidos) entre Southern Legacy y Sinchao Idaho, una subsidiaria de propiedad total de Sinchao.

Como contraprestación por la adquisición de Southern Legacy, los accionistas de Southern Legacy recibirán 0,8352 de una acción común consolidada de Sinchao por cada acción común de Southern Legacy.

Andean American Gold es una compañía internacional de exploración minera enfocada en el crecimiento del valor a través del desarrollo de su proyecto de exploración avanzada de oro, plata y cobre Invicta que se extiende sobre 31.600 hectáreas, ubicado en la región Lima.

Antes de la fusión, Andean American Gold poseía aproximadamente el 65,81% de las acciones en circulación de Sinchao, pero ahora luego de la transacción, posee nueve millones 841.270 acciones comunes consolidadas, es decir, 16,9% de la nueva compañía.

Southern Legacy es una compañía de exploración con sede en Idaho y con proyectos de exploración en Chile, Colombia y Perú.

Sus principales proyectos incluyen participaciones en concesiones mineras contiguas al proyecto Sinchao en Perú y el depósito de oro de Puchuldiza al norte de Chile.

Hay Un Problema de Confianza - Encuesta de IPSOS - El Comercio

Hay Un Problema de Confianza - Encuesta de IPSOS - El Comercio

19 agosto, 2012

Bambarén critica actitud de jefe regional de Cajamarca por negarse a dialogar

Apoya. Bambarén defiende independencia de facilitadores.

El obispo emérito de Chimbote, Luis Bambarén, cuestionó que el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, rechazara la reunión convocada el viernes por monseñor Miguel Cabrejos y el padre Gastón Garatea para buscar un espacio de entendimiento en el conflicto por el proyecto minero Conga.

“Hace cuatro días le mandé una carta donde le digo con toda claridad que hay dos momentos: el diálogo y la concertación. Esto supone tolerancia para escuchar la posición de otros, el negarse a eso significa intolerancia, egoísmo y soberbia”, advirtió.

Bambarén señaló que el diálogo no es para decidir si el proyecto Conga va o no, sino para escuchar puntos de vista.  Por ello, consideró que ante la negativa de la autoridad regional a dialogar, se debe ampliar los canales de conversación con las autoridades provinciales y distritales de esa región.

También el presidente del Poder Judicial, César San Martín, cuestionó la actitud de Santos y recordó que no se puede permitir que “gente cerrada se convierta en un dique que impida el diálogo” para solucionar los conflictos sociales.

En tanto, el vicepresidente de la Confiep, Alfonso García Miró, consideró que Santos ha demostrado que nunca apostó por el diálogo.

Fuente: La Republica

Cajamarca: Rondas campesinas rechazan acusaciones de Jaime Antezana

Por:  Juan Arribasplata

El día de ayer el sociólogo y especialista en temas de narcotráfico, Jaime Antezana, entrevistado en RPP, mencionó que en las zonas de Chota, Bambamarca, Celendín, Cajabamba, San Marcos, San Ignacio y Cutervo, provincias de la región Cajamarca se está produciendo una importante cantidad de amapola, látex de opio y/o PBC. Esta producción, según indicó, sería producida por una significativa cantidad de ronderos campesinos de las mencionadas provincias. “Las rondas campesinas no choca no colisiona ni con el negocio del látex ni con el de la pasta porque son gente de la misma zona, el cultivador es de la misma zona y el procesador también, y muchas veces simultáneamente es rondero. Parte del rostro del narcotráfico en Cajamarca es ronderil y por lo tanto son permisivos y condescendientes con el trafico de la droga”.

Noticias SER ha recogido las opiniones de diversos ronderos campesinos de Cajamarca, ante tales declaraciones.

El dirigente de rondas rurales de la provincia de Chota, Demóstenes Irigoín dijo que no se puede hablar así de su provincia porque no hay pruebas de lo que se afirma. Señaló que lo que está haciendo el sociólogo Antezana es para favorecer los intereses del proyecto Conga desprestigiando así a los pueblos que han venido luchando. “Mañana vamos a tener una reunión con la base ronderil y voy a exponer el caso. Que este señor venga y diga dónde está lo que dice, porque no se puede hablar así cuando no se sabe. Que no se meta con Chota”, mencionó.

La dirigente de rondas de la provincia de Bambamarca, Blanca Llamoctanta dijo que el señor Antezana no conoce bien los lugares de Bambamarca para dar esas versiones sobre si se produce amapola u otro tipo de droga. “Nosotros sembramos cereales. A nosotros nos han dicho muchas cosas, hasta nos han tildado de terroristas cuando fuimos nosotros los que los votamos de la zona. Ahora que nos digan que somos narcotraficantes eso es algo que hacen para blindar a Yanacocha”, refirió.

El dirigente de rondas de Bambamarca, Eladio Huamán dijo que es indignante que haya periodistas que escuchen a este tipo de personas, en alusión a Antezana. “Ya sabemos para qué sirven estas acusaciones y es para favorecer al proyecto Conga. No nos vengan a decir esto a estas alturas cuando ya hemos ganado”.

El dirigente de rondas urbanas de Cajamarca, Cesar Guevara Hoyos, mencionó que todo esto sólo sirve para distraer a la opinión pública. “Si hubiera amapola en estas zonas es responsabilidad del gobierno, por ser ineficiente y no controlar que se esté produciendo droga sin sancionar a los responsables. Es conocido que muchas autoridades del gobierno central están metidas en el narcotráfico pero eso no denuncian”.
Análisis
El analista regional Pedro Sánchez Legrás mencionó que es posible que en dichas zonas haya cultivos de hoja de coca y amapola, como también en otros territorios del país, pero que detrás de todo esto “existe un interés y un deseo para que se justifique el Estado de Emergencia y una mayor presencia policial y represiva en Cajamarca y sin duda, el mejor argumento lo está poniendo Antezana, cuando dice que estas zonas están detrás del narcotráfico y de la violencia”, indicó.

Fuente: NOTICAS SER

Monseñor Bambaren el nuevo PORTAVOZ del GOBIERNO y LAS MINERAS

Una, dos, tres, muchas Congas

Por: Mirko Lauer

Gregorio Santos probablemente supo desde el primer día que el gambito gubernamental de los dos sacerdotes facilitadores no iba a funcionar. Pero calculó que un desplante simultáneo a la Iglesia Católica y al diálogo le iba a costar aprobación en Cajamarca. Al parecer ahora esa consideración ha dejado de tener importancia.

El propio gobierno tenía claro que la misión de Miguel Cabrejos y Gastón Garatea era sobre todo para ganar tiempo. Lo que no se tenía claro era qué hacer con el tiempo ganado. Si descontamos que Yanacocha sigue haciendo obra civil en Conga, el asunto de la mina anda como antes. Pero algunas cosas de fondo han cambiado en estos meses.

Es evidente que la suspensión de Conga no tendría que ver solo con este proyecto, ni solo con el malhumor de los inversionistas de la rama, o el destino del gabinete Jiménez. La suspensión definiría quién corta el bacalao en buena parte de la política peruana, y lo haría en la dirección de las masas organizadas en las calles.

La comparación natural de lo que está sucediendo es con la movilización arequipeña contra una privatización energética en tiempos de Alejandro Toledo. La movilización no solo suprimió para todo fin práctico las privatizaciones en el país (se pasó a las concesiones), sino que le abrió el paso al retorno de un electorado de izquierda.

La propuesta que acaba de hacer Patria Roja de comités de autodefensa popular contra la delincuencia en el norte irónicamente apunta a la virtual imposibilidad del Estado de usar sus fuerzas represivas en cualquier espacio de confrontación, como quedó demostrado bajo el premierato de Valdés.

En otras palabras, la conversión de la protesta ambientalista en una lucha por el poder en términos territoriales. Algo parecido a lo que vienen haciendo la informalidad y el crimen organizado en la lucha por tener fueros propios frente al Estado. El famoso desborde popular de José Matos Mar, ahora bajo nueva administración.

Tienta decir que si el gobierno de Ollanta Humala no tiene un plan para ganar en Conga, como ha venido demostrando hasta ahora, en efecto mejor sería que reduzca el daño dándose cuenta de sus limitaciones. El problema es que la victoria popular-radical en Conga va a ser replicada en otros lugares. Espinar fue un globo de ensayo.

Entonces, ¿qué viene después de los curas? ¿Otra vez los ministros y los uniformados? Lo ideal sería que fueran los cuadros políticos profesionales, pero Humala casi no cuenta con este tipo de infantería. Sus seguidores del nacionalismo y Gana Perú ya están cansados de agitar en las calles, y ahora son más parte del problema que de la solución.

17 agosto, 2012

OM N° 006-2012-MPH-BCA "Bambamarca, cuna de la defensa del agua, la vida y el medio ambiente"

Ordenanza Municipal N° 006-2012-MPH-BCA "Bambamarca, cuna de la defensa del agua, la vida y el med...

Reporte de Conflictos Sociales N°101 – Julio_2012

Reporte N°101 - Julio_2012

Pedro Arrojo: Mineras en cabeceras de cuenca cometen crímenes ambientales



Según el ex observador de la Marcha del Agua en Perú, Pedro Arrojo, las mineras, ubicadas en los andes, que contaminan las cabeceras de cuenca cometen delitos ambientales, los cuales deben ser castigados como crímenes porque ponen en peligro la vida de miles de personas.

“Agua-delito es cuando usamos el agua para producir riqueza para algunos y enfermedad y muerte para la mayoría. El río no es de un empresario, el río es de todos. En los andes, hay mineras que contaminan con cianuro y con metales pesados las cabeceras de los ríos. Hay agua que están monopolizando, usan el agua para extraer oro en beneficio de los más ricos ycontaminando las fuentes de agua para los pueblos locales. Eso no es progreso. Eso es agua delito. Y deben haber leyes que castiguen estos hechos como crímenes porque se están poniendo en peligro la vida de la gente”, señaló el físico y economista español en una entrevista para la organización ATTAC.

Para Arrojo, premio Goldman de Medioambiente 2003, el agua debe ser un derecho humano, y su abastecimiento para los ciudadanos debe garantizarse y no negociarse.

“Yo hablo de agua-vida vinculada a derechos humanos. Un derecho humano no se compra ni se vende, se garantiza. El agua-ciudadanía es cuando se brindan los servicios domiciliarios de agua y saneamiento, cuando hay agua en casa. Se trata de los derechos ciudadanos, pero no de negocio. Por el contrario, el agua-economía consiste en el agua que dedicamos para hacer más ricos, incluso a los que ya son ricos”, mencionó.

Fuente:  http://lamula.pe/2012/08/17/pedro-arrojo-las-mineras-que-contaminan-el-agua-con-cianuro-y-metales-pesados-cometen-crimenes-ambientales/jorgepaucar

El físico Pedro Arrojo es doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza y especialista en Economía del Agua. Estuvo como observador internacional de la Marcha del Agua 2012 en Perú, dónde el tema principal fue el proyecto minero Conga.

BANKTRACK - Dodgy Deal: Minas #Conga Mining Project

BANKTRACK: Minas Conga Mining Project

Resvista INKARRI - Edicion 2012 - Conflicito Conga en Celendin

INKARRI - Edicion 2012 - Conflicito Conga en Celendin

16 agosto, 2012

Perú: Protestas ponen en entredicho el futuro del proyecto minero Conga. Análisis de coyuntura

 

Por Raphael Hoetmer*

15 de agosto, 2012.- Al concluir su primer año de gestión el gobierno del presidente Ollanta Humala parece encontrarse en una crisis permanente a raíz de su incapacidad de resolver un conjunto de conflictos y demandas sociales. La represión brutal de protestas en torno a la minería en los departamentos de Cusco y Cajamarca en los últimos meses sugiere una tendencia autoritaria dentro del gobierno, y apunta al abandono de la agenda de cambios con la que ganó las elecciones el líder nacionalista.Por el contrario, el deseo de una “gran transformación” aún está presente en las protestas difundidas por todo el país. Por lo tanto el cambio de gabinete no resolverá el escenario de conflictos sociales si no viene acompañado por una serie de políticas distintas.

Aunque en los últimos meses se han movilizado profesores, pesqueros, trabajadores, mujeres y estudiantes, las protestas que tuvieron mayor impacto fueron las relacionadas con las industrias extractivas. En el departamento norteño de Cajamarca, las movilizaciones en contra del megaproyecto Conga ya se han prolongado por más de ocho meses. El proyecto, impulsado por el consorcio Yanacocha -con participación de Newmont de Canadá y de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial- amenaza un sistema de lagunas y fuentes de agua en las alturas de Cajamarca, mientras que la mayoría de la población afectada no ve beneficios reales en la actividad minera.

Las protestas en Cajamarca han persistido tras la ruptura del diálogo, a finales de 2011, entre el gobierno nacional y las autoridades regionales, quienes se oponen al proyecto, inclusive después de que el gobierno de Humala impusiera una serie de exigencias adicionales a Yanacocha, entre otras la de asegurar el acceso de agua a la zona, reemplazando las lagunas afectadas con reservas adicionales. En respuesta a las protestas, el gobierno ha declarado ya dos veces estado de emergencia, decenas de líderes sociales y políticos se encuentran enjuiciados (inclusive el presidente regional Gregorio Santos), los fondos del gobierno regional han sido bloqueados por el gobierno central, y se han reportado continuamente casos de represión por parte de la policía.

Al inicio del mes de julio, la polarización del conflicto desembocó en enfrentamientos entre policías, militares y la población local, dando paso a una violenta represión que dejó cinco personas muertas. El líder ambientalista Marco Arana fue detenido de manera violenta (y liberado pocos días después), y de nuevo se decretó estado de emergencia. Las protestas continuaron, y el gobierno nacionalista optó por retroceder de manera temporal, pidiendo al Monseñor Cabrejos y al Padre Garatea facilitar un diálogo con las autoridades políticas y dirigentes sociales de la zona. Sin embargo, hasta ahora ambos campos han persistido en su posición particular frente al proyecto, y los facilitadores insisten en que una solución va a demorar y que no depende de ellos.

La violencia en Cajamarca vino poco después de que protestas masivas en contra de la contaminación ambiental y el aporte deficiente de la minera Xstrata al desarrollo local en la provincia de Espinar en Cusco resultaron en enfrentamientos con la policía, dejando dos personas muertas y decenas de heridos. Una vez más el gobierno central declaró estado de emergencia, bloqueó los fondos del gobierno provincial, y el alcalde provincial Oscar Mollehuanca fue detenido de manera violenta por decenas de policías.

Al mismo tiempo fueron detenidos los dirigentes principales de la protesta, y dos defensores de derechos humanos de la Vicaría de Solidaridad Sicuani (1). Pese a la demanda de prisión preventiva, fueron liberados en las semanas posteriores a los enfrentamientos. En Espinar fue instalada una mesa de diálogo con los dirigentes y autoridades locales para buscar una salida al conflicto.

Protestas contra Conga marcan un hito dentro del gobierno y los movimientos sociales

Desde hace algunos años las disputas por el territorio y el control de los bienes comunales – a los que llamamos conflictos eco-territoriales (Svampa 2011) – representan la mayor parte de los conflictos sociales en el país. (2) Su impacto en la agenda política y social se ha encontrado en aumento durante los últimos meses. El analista y ex viceministro del ambiente en el gobierno de Humala, José de Echave, plantea que los conflictos se han vuelto más intensos en varios sentidos:
“Las consecuencias políticas de los conflictos son mayores que antes. Nunca se había caído un gabinete por un conflicto minero, y ya vamos dos en el Perú, entendiendo que el premier Valdés también ha sido reemplazado por no haber podido resolver al caso Conga. A raíz de Espinar, se rompió la bancada oficialista. (3) A la vez, las protestas plantean una agenda más programática. No rechazan sólo un proyecto determinado, sino plantean cada vez más la necesidad de políticas distintas.”
Una reconstrucción del primer año de gobierno de Humala revela que su administración ha sido determinada, en gran medida, por la relación con las empresas mineras. En uno de los primeros actos del gobierno, se anunció públicamente un aumento en los impuestos del sector minero para respaldar los programas sociales que Humala pretendía impulsar. Sin embargo, todo indica que el presidente se comprometió a un respaldo firme a favor de la minería, inclusive en casos de proyectos controversiales que se encontraban postergados o en problemas de implementación. Bajo los gobiernos de Toledo y García, proyectos en Ayavaca, Huancabamba, Tambogrande, Cajamarca e Islay no lograron prosperar por la oposición de las poblaciones locales. En este contexto, Conga se presenta como una prueba para que el gobierno nacionalista pueda mostrar su compromiso con el modelo económico actual, desplegando una serie de estrategias distintas que permitan un avance en donde los gobiernos de derecha no pudieron.

A la vez, la oposición a Conga marca un hito para el proceso de reconstrucción de la organización social peruana. Aparte de la duración y fuerza de la lucha, se destaca que las distintas tendencias políticas dentro de la protestas han sabido mantener la unidad en la acción durante meses. El Comité Unitario de Lucha garantizó, además, un escenario de protestas ejemplarmente pacíficas, simbólicas y controladas, evitando confrontaciones directas con las fuerzas del orden, pese a provocaciones de todo tipo.

También se ha mantenido un nivel de coordinación entre los dirigentes sociales, la mayoría alcaldes de la zona de influencia del proyecto y el propio presidente regional (el ex dirigente social Gregorio Santos), quienes se han sumado continuamente al campo opositor del proyecto. Y con la Marcha Nacional por el Agua (que se realizó en febrero) y una iniciativa de ley para declarar el agua como un derecho humano y proteger las cabeceras de Cuenca, la lucha cajamarquina se volvió nacional y ahora encierra un fuerte contenido programático.

Además, para respaldar la protesta social, fueron realizadas investigaciones, publicaciones y campañas mediáticas que cuestionaron de manera contundente el discurso del gobierno que afirma que la disponibilidad del agua no se encuentra en peligro por el proyecto. Todo esto muestra la lucha de Cajamarca como un enorme avance cualitativo para los movimientos sociales peruanos en términos organizativos, políticos y programáticos.

¿Gobierno minero-militar?

Lo ocurrido en los últimos meses presenta grandes interrogantes sobre el rumbo del gobierno nacionalista. El reconocido analista político Santiago Pedraglio se preguntó, tras el violento arresto del alcalde de Espinar Oscar Mollehuanca, si estábamos viendo la conformación de un gobierno minero-militar (4), mientras que José Carlos Ubilluz de la Universidad Católica planteó de manera provocadora que nadie debería sorprenderse, y que más bien era hora de despertarse del sueño democrático: “Todo aquél que se oponga al avance del capital, incluso si lo hace en nombre del medio ambiente y la salud de las comunidades, es enemigo del estado y será tratado como tal” (5).

Sin lugar a duda, Cajamarca y Espinar parecen indicar una forma de tratar las protestas y los conflictos sociales como algo que se debe criminalizar y reprimir. Esto va más allá de la judicialización de los líderes sociales o de la construcción de marcos legales que lo facilitan. También incluye las declaraciones de estados de emergencia, el amedrentamiento a las autoridades locales y regionales por parte del gobierno central, y las campañas de deslegitimación (hasta satanización) de las protestas en los medios masivos de comunicación y por políticos oficialistas y de derecha. A ello se suma la creciente militarización de las protestas, el uso de seguridad privada por parte de las empresas, y los convenios que facilitan que la policía preste servicios de seguridad a empresas extractivas. Esta política ya ha costado la vida de quince ciudadanos partícipes de las protestas desde que Ollanta Humala asumió la presidencia.

Por esto no resulta exagerado que Pablo Sánchez de Grufides (6) de Cajamarca sostenga que: “Hay un accionar y pensar militar que sostiene la intervención del gobierno, y que pone a la institucionalidad democrática misma en juego”. Sánchez llamó la atención a los maltratos e insultos cotidianos por parte de la policía y los militares durante las protestas en Cajamarca. Los vídeos de una policía pateando una olla común y golpeando a las mujeres que preparaban comida para los manifestantes, y de otro policía respondiéndole a una mujer campesina que exigía una explicación a la violencia ejercida contra ella: “porque son perros, concha su madre”, son sólo dos de decenas de ejemplos. Jaime Borda, activista de la Vicaría de Solidaridad Sicuani, quien fuera detenido arbitrariamente en un puesto policial dentro de una propiedad de la empresa XStrata, plantea: “me ha sorprendido y preocupa enormemente que diez años después del fin de la dictadura, la policía sigue actuando de la misma manera.”

El reemplazo del Primer Ministro Oscar Valdés por el Ministro de Justicia Juan Jiménez – quien tiene un perfil más abierto al diálogo – es un claro reconocimiento del agotamiento del camino de la fuerza como método único para viabilizar los grandes proyectos de inversión. Sin embargo, transformar el escenario de conflictos sociales en el país requiere de políticas distintas que permitan que el Estado asuma su rol de garante de derechos por encima de su papel de facilitador de inversiones.

Las propuestas para estas políticas están presentes en las agendas y plataformas de la sociedad civil y protestas como las de Cajamarca y Espinar. Sin embargo, su ejecución requiere de una voluntad política firme de la que parece carecer el presidente Humala. La detención arbitraria y violenta del periodista cajamarquino Jorge Chávez el 28 de julio indica más bien la continuidad de la política de criminalización de las protestas.

¿Conga va o no va?

Mientras tanto la gran pregunta “Conga va o no va” sigue sin respuesta. Una perspectiva histórica al conflicto da indicios de que puede ser muy difícil que el proyecto prospere, por lo menos durante los próximos años, principalmente por tres razones. Primero, la brutal actuación de la policía y la prepotencia de los representantes de la empresa minera en sus actuaciones públicas. Las protestas ya no sólo son en contra del proyecto Conga, sino para defender la dignidad regional, como evidencian las impresionantes imágenes de los funerales de las víctimas de la represión. Este tipo de lucha tiene una base social mayor, y se nutre de una identidad e indignación colectiva difícil de quebrar.

En segundo lugar, las rondas campesinas – el eje vertebral de la protesta cajamarquina – siguen ejerciendo un control territorial significativo en la zona de influencia de la minera. En décadas pasadas lograron derrotar al abigeo y luego impidieron que la organización Sendero Luminoso entrara al norte del país. En palabras del reconocido reportero Gustavo Gorriti: “La fuerza del campo en ese departamento donde se supone que hay mucho y falta tanto, es su organización. (…) Pensar que se los va a avasallar con prepotencia y amenazas es añadir la estupidez a la ignorancia” (7). Finalmente, contrario a lo que plantean los medios masivos en el país, tras décadas de minería, en Cajamarca (y particularmente en la provincia de Hualgayoc) la población sabe perfectamente porqué debe oponerse a nuevos proyectos mineros.

En este escenario vale la pena preguntarse si Newmont y particularmente la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial deberían persistir en el proyecto. ¿Cuáles son los costos económicos, sociales y de imagen que están dispuestos a asumir? ¿Debería permitirse la minería en zonas tan vulnerables y con poblaciones en contra de ésta? ¿No termina dañándose inclusive la imagen de la propia industria minera de esta forma? Queda claro que en realidad es el Estado peruano el que debería ofrecer los mecanismos y marcos políticos para tomar estas decisiones. El caso Conga deja en evidencia que los instrumentos que el Estado peruano maneja están claramente agotados.

Notas:

(1) Institución vinculada a la Iglesia Católica.

(2) La Defensoría del Pueblo habla de conflictos socioambientales. Para ver los informes: www.defensoria,gob.pe/temas.php?des=3.

(3) En protesta contra la violencia en Espinar renunciaron a la bancada oficialista de Gana Perú dos representantes de Cusco (Verónica Mendoza y Rubén Coa), uno de Cajamarca (Jorge Rimarachín), y los líderes históricos de la izquierda Javier Diez Canseco y Rosa Mavila. Ellos esperan constituir una bancada propia (para lo cual necesitan una adhesión adicional) que persiste en la agenda de la gran transformación.

(4) Ver: peru21.pe/2012/06/01/impresa/espinar-gobierno-minero-militar-2026735
(5) Ver: derechoshumanos.pe/2012/07/¡despierte-de-su-sueno-democratico/
(6) El Grupo de Información y Formación para el Desarrollo Sostenible
(7) Ver: www.idl.org.pe/notihome/notihome01.php?noti=278.
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*Raphael Hoetmer es miembro del Programa Democracia y Transformación Global: www.democraciaglobal.org y colaborador con el Programa de las Américas: www.cipamericas.org
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Fuente: http://democraciaglobal.org/opinion/609-protestas-ponen-en-entredicho-el-futuro-del-proyecto-minero-conga-en-el-peru