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07 noviembre, 2013

[Video]: Donde hay indígenas en el mundo, hay organización comunal: Hugo Blanco

"Donde hay indígenas en el mundo, hay organización comunal, que se fortalece para defender a la Madre Tierra"
Hugo Blanco Galdós, peruano, director del periódico Lucha Indígena, activista contra las minas y ex guerrillero.
Testimonio recogido durante la Cátedra Juan Chávez Alonso, celebrada en San Cristóbal de las Casas, los días 17 y 18 de agosto.

14 enero, 2013

Perú: Conga… ¡Exijamos Diálogo!

Imagen: Prensa Alternativa

Por Hugo Blanco*

10 de enero, 2013.- Las autoridades gubernamentales reiteradamente nos dicen que quieren dialogar y nos muestran que el movimiento anti–Conga es el que se niega al diálogo. La verdad es completamente opuesta: Quien busca el diálogo es el movimiento anti-Conga y el gobierno se niega a él.

Es claro que el gobierno, el parlamento, el Poder Judicial, el ejército, la policía, la mayoría de los medios de comunicación, etc., se han puesto de rodillas a los pies de los 64 mil millones de dólares que obtendría Newmont, la empresa transnacional con sede en Estados Unidos, como producto del asesinato de 5 valles ricos en agricultura y ganadería, desvergonzado ataque a la naturaleza que lanzaría a la miseria a miles de campesinos. Por supuesto impiden que esto se sepa, por eso tienen terror al diálogo.

Una de las maniobras del gobierno es formar organismos facilitadores o impulsores del diálogo. Este tipo de organismos debiera ser conformado con reconocimiento de ambas partes, no por una sola de ellas, lo que invalida su neutralidad, puesto que el gobierno está al servicio de la empresa.

Otra maniobra es escoger ellos a su interlocutor. Hace mucho tiempo que andan pregonando: “Santos no quiere dialogar”.

No es con Santos con quien deben dialogar. Él fue elegido como Presidente Regional, no como dialogador.

Precisamente, en tanto Presidente Regional, a él le correspondía convocar a un referendo sobre si la mayoría quiere o no que Conga vaya, hasta ahora no lo hace. Recuérdese que Tambogrande fue el primer caso en el mundo en realizar ese tipo de referendo, que naturalmente fue exitoso, consiguió que la empresa minera se fuera. Después eso fue imitado por defensores del medio ambiente de Argentina y otros países, también con éxito. En el Perú por Ayavaca y Huancabamba en Piura y últimamente por los Cañaris.

No es pues con Santos, ni con el padre Marco Arana, ni con Wilfredo Saavedra (a quienes respeto) con quienes se debe dialogar, sino con representantes nombrados para eso, de los luchadores en defensa del agua, como el Comando Unitario de Lucha, o los guardianes de las lagunas que vinieron a Lima a exponer su posición y las autoridades no les hicieron caso. Tuvieron y tienen miedo de escuchar a Milton Sánchez de Celendín y a Edy Benavides de Bambamarca.

Los defensores del agua y de la vida están ansiosos de ser escuchados y ninguna autoridad está dispuesta a hacerlo, la Newmont ordena que ¡NO!

El día 6 de este mes el diario “La República” publica la acción de protesta de los ronderos de El Alumbre y El Tambo, quienes, por acuerdo democrático de la asamblea decidieron infringir un castigo a servidores de la mina. Cuando fueron la fiscal y la policía ¡Horror! Encontraron que el camino había sido bloqueado por los ronderos.

Pero no hablan del bloqueo permanente de carreteras y caminos que hace la policía peruana al servicio de la empresa extranjera, impidiendo el paso de cualquier peruano que quiera fotografiar los desastres que ya está cometiendo Conga en la laguna El Perol e impidiendo a los comuneros transitar entre sus comunidades.

Tampoco dicen de los atropellos cometidos por la empresa y sus sirvientes, la policía y jueces peruanos, contra la familia Chaupe que no quiso vender su terreno a la empresa, ni denuncian que la visita a su parcela también está bloqueada para los peruanos. Por supuesto que los vehículos que llevan la bandera roja y azul de la empresa extranjera tienen el tránsito libre.

Ya sabemos cómo ha de ser encarado el caso publicitado por “La República”: A pesar de los dispositivos legales que autorizan la aplicación de lo señalado por las costumbres consuetudinarias de justicia, siempre que no haya mutilación, el Poder Judicial se ha de poner, una vez más, al servicio de los millones de la Newmont. No ha de tomar en cuenta que fue la asamblea general la que dispuso y ha de procesar a los dirigentes.

Ese Poder Judicial que no ha castigado con un solo día de prisión crímenes como el vertido de mercurio que mató y sigue matando a los pobladores de Choropampa, la contaminación del agua de Cajamarca, el asesinato de defensores del agua en Celendín y Bambamarca, entre otros crímenes.

Ese Poder Judicial que ilegalmente se arrodilló a las órdenes del Ejecutivo para disponer que los casos judiciales de Cajamarca no se trataran en ese departamento sino en Chiclayo, para que así las viudas de los asesinados y los encausados pobres no puedan ir a atender los procesos. El pueblo peruano debe exigir el diálogo, debe exigir que se escuche a los defensores del agua y de la vida. Así se enteraría de las maravillas que destruiría Conga:

Un sistema natural hidráulico que ya quisiéramos tener en otras alturas de la sierra peruana: Infinidad de lagunas y lagunitas de todos los tamaños, pantanos, aguajales (agua dulce en el pasto), arroyos que desaparecen en “tragaderos”. Esas aguas van por vías subterráneas a brotar en más de 600 manantiales a diferentes alturas, dando vida a una increíble variedad de flora y fauna, parte de la cual no existe en otro lugar.

Esos arroyos dan de beber agua limpia a miles de campesinos que además la utilizan para una agricultura y ganadería sanas que nutren saludablemente a la población peruana. El agua limpia continúa su curso, por una parte hacia la costa para regarla y luego volcarse al Océano Pacífico y por la otra se interna en la selva para verter sus aguas en el Amazonas, el río más ancho y más largo del mundo que termina en el Océano Atlántico.

La empresa y sus sirvientes hacen tragar el cuento de que ese maravilloso sistema hidráulico natural será sustituido por algo mejor, que dará más agua a los campesinos: Enormes estanques de cemento que recogerán el agua de lluvia y, según ellos, en mayor cantidad de la actual. Hay gente urbana ignorante que puede tragarse este cuento, pero los campesinos de Cajamarca pueden ser analfabetos, pero bobos no son.

Saben que aunque fuese cierto que los estanques que está construyendo (no se ha detenido el proyecto Conga) den más agua, es imposible que sustituyan el sistema hidráulico natural que, como repito, hace brotar más de 600 manantiales a diferentes alturas. Además conocen muy bien a Yanacocha: Saben que ya mató dos lagunas: Yanacocha y San Juan. Saben que convirtió el río Grande que daba agua a la ciudad capital del departamento en cuatro tuberías de agua contaminada, cuya descontaminación no la paga la empresa sino los usuarios. Saben que ya hizo un estanque con capacidad de millones de litros y que no tiene ni una gota de agua.

El Estudio de Impacto Ambiental, que es un documento farsante e ilegal, dice que matará cuatro lagunas: A dos de ellas para sacar oro de abajo y a otras dos para convertirlas en basurales de desechos venenosos.

Otro cuento que hacen tragar es el de los millones que invertirán y que sacarían al Perú de la pobreza. No quieren que el pueblo se entere de que servirán para comprar el molino de piedra más grande del mundo, que no lo harán artesanos peruanos. Comprarán explosivos para matar la naturaleza peruana y sustancias químicas que envenenarán el agua. Ese dinero no vendrá al Perú.

La exigencia de verdadero diálogo por parte del pueblo no sólo será una actitud de justicia de parte de la población urbana, sino también en beneficio de su propia salud y de su propia vida; pues la desaparición del pequeño campesino porque le roben el agua y la tierra, le privará de los alimentos sanos que él le provee; entonces caerá en las garras de la llamada “industria alimentaria”, a la que su voracidad por la ganancia le lleva a envenenarnos con transgénicos y químicos.

El pueblo que no es sobornado por las empresas depredadoras no tiene ninguna razón para defender la depredación. Le corresponde defender el agua y la vida.


*Hugo Blanco Galdós es dirigente histórico de la izquierda y de la Confederación Campesina del Perú (CCP). Integró la Asamblea Constituyente de 1979 por la agrupación Frente de Izquierda Revolucionaria y fue candidato al Parlamento Andino por el Partido Socialista. Actualmente es editar del periódico mensual “Lucha Indígena”.

05 diciembre, 2012

Perú: Los guardianes de las lagunas. Editorial del nuevo número de “Lucha Indígena”


- Los auténticos representantes de la resistencia de los pequeños campesinos que defienden el agua y la vida, vinieron a Lima a denunciar que el proyecto Conga no está detenido y que continúa matando la vida.

Por Lucha Indígena*

05 de diciembre, 2012.- La prensa del sistema no los ve, ella muestra al presidente regional como dueño de un grupo de personas engañadas que no ven las maravillosas ventajas del proyecto minero y cuando quiere dividir, dicha prensa entrevista a Wilfredo Saavedra.

En noviembre estuvieron en Lima los guardianes de las lagunas, los comuneros que serían directamente afectados y quienes junto a ellos, a 4 mil metros de altura, desafían la lluvia, el fuerte viento, el acoso armado y los insultos de los asesinos de Humala, sirvientes como él de la voraz empresa dirigida por la norteamericana Newmont, gran depredadora internacional del medio ambiente.

Los guardianes denunciaron en voz alta que Newmont y el gobierno a su servicio mienten al decir que Conga está paralizada. Ellos ven cada día como la maquinaria de la empresa ataca la laguna El Perol, ven que la policía «nacional» dirigida por el gobierno del partido “nacionalista” (ambos sirvientes de la empresa) impiden que alguien se acerque a tomar fotografías del crimen. Ven cómo la empresa ya robó agua de El Perol para un reservorio para uso de la minera, no para la agricultura.

Están asesinando hermosas lagunas amplias y profundas, están matando infinidad de pequeñas lagunas de múltiples dimensiones, están acabando con los aguajales que son pasto con agua limpia, con los pantanos de barro y agua estancada. En esa viviente jalca (que es como se denomina esa peculiar puna acuífera del norte del país), los guardianes comparten la lluvia, el fuerte viento que ha arrancado a girones la bandera verde «Conga no va», las nubes viajeras que vuelan por debajo, por encima y por el costado de ellos. Constatan a diario que los asesinos de Humala impiden la circulación de vehículos por carreteras peruanas, cuidan que solamente las use la empresa depredadora y en las noches son enfocados con un potente reflector.

Cerca del campamento de los celendinos se encuentra la vivienda de la familia Chaupe que fue atropellada por la empresa. Se puede ver por dónde pretendió ingresar la maquinaria, una niña de 15 años se arrodilló para impedirle avanzar, fue arrastrada de los cabellos por los asesinos de Humala quienes le golpearon la cabeza con un culatazo. Los guardianes de las lagunas son fundamentalmente miembros de las comunidades de altura que serán las directamente afectadas, más algunos de los habitantes de los 5 valles de las cuencas del Pacífico y del Atlántico, que morirán al ser envenenada el agua de las lagunas, lagunitas, aguajales y pantanos que subterráneamente vierten el líquido en 600 manantiales (todo este complejo sistema de irrigación natural no puede ser sustituido por estanques de cemento).

Veamos algunas cifras:

El proyecto Conga depredará 3,600 Has. Usará 692 Has. como depósitos de deshechos venenosos. Afectará a 413,652 pobladores. A 210 comunidades.
Declaraciones de Humala en Europa:

«Conga es mediáticamente magnificado pero en realidad no tiene la importancia que se le quiere dar» Dejar sin agua para el uso directo, para la agricultura y la ganadería a 413,652, no es importante para Humala. «Lo que venimos haciendo … es establecer una nueva relación con la minería, que nos hace poner el agua por delante del oro». Ha mandado asesinar peruanos defendiendo el oro contra el agua. 
«Hemos hecho la ley de la consulta previa.

Somos el primer país de Latinoamérica que lo hace y tal vez no me equivoco si digo que también a nivel mundial.» No ha habido consulta a los 413,652 pobladores (Desgraciadamente también el presidente regional y Wilfredo Saavedra se oponen al referendo). «Estamos haciendo una reforma constitucional para crear el derecho al acceso al agua» Hace asesinar a los defensores del agua. «Perú tiene una minería moderna del siglo XXI, frente a actividades renovables arcaicas, muy artesanales, del siglo XIX como la agricultura y la ganadería. Esta convivencia genera tensiones que tenemos que resolver desde el Estado con infraestructuras, servicios básicos, solucionando el estrés hídrico de estas poblaciones» La minería «del siglo XXI» sirve a la voracidad económica de las empresas matando la vida. Desgraciadamente en el Perú hay «agricultura del siglo XXI», la agroindustria, que como la minería, mata el suelo cultivable con agroquímicos para satisfacer la voracidad de las transnacionales Las tensiones las resuelve haciendo asesinar a los sedientos y obligando al poder judicial a atropellar la ley enviando los procesos de Cajamarca a Chiclayo para impedir que las viudas pobres de los asesinados atiendan los procesos.

Solidaridad

Es justa, necesaria y urgente la solidaridad con los acosados guardianes: En primer lugar es obligación de los más de 400 mil habitantes de los ricos valles que serían afectados, reforzar personalmente la vigilancia de las lagunas, ya que de continuar el proyecto no serán solamente los habitantes de las alturas los perjudicados, sino también los habitantes de los cinco ricos valles regados por el agua que desciende subterráneamente.

No sólo ellos, todos los peruanos (especialmente los jóvenes) tenemos la obligación de ir y conocer personalmente el sufrimiento de los guardianes y los atropellos de la empresa y sus sirvientes. También debemos impulsar que defensores de la Madre Tierra de otros países constaten la riqueza acuífera que pretende destruir Newmont y la prepotencia terrorista del gobierno de Humala, su sirviente. A veces la comida es sólo fideos agua y sal. Es necesaria la solidaridad económica, para comida, para plásticos, para frazadas. Así como la «Solidaridad Suecia América Latina» contribuyó económicamente, todos debemos hacerlo, a nivel de organizaciones o individualmente. El dinero, por muy poco que sea, será bien aprovechado.

Para eso pueden contactar: Con los guardianes de Celendín mediante «Milton Sánchez Cubas»milton.celendin@gmail.com Con los guardianes de Bambamarca, Hualgayoc, mediante «Edy Leon Benavides Ruíz» edy_leon99@hotmail.com
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*Editorial del periódico Lucha Indígena, núm. 76. Recibido por cortesía de su director: Hugo Blanco Galdós. Sitio web: http://www.luchaindigena.com/

14 noviembre, 2012

Perú: Lucha indígena N° 74: Cajamarca años de lucha



Servindi, 12 de noviembre, 2012.- Compartimos con ustedes el editorial “!Agua! del último número de la publicación Lucha Indígena N° 75 que tiene como director a Hugo Blanco Galdós. Quienes deseen acceder a la edición pueden dar un clic en la imagen.
¡Agua!

Por Hugo Blanco*

El agua de las lagunas, pantanos y aguajales de las alturas, desciende subterráneamente y brota a diferentes alturas en 600 manantiales que dan agua para beber y nutren la agricultura y ganadería de miles de familias que trabajan con ella. Esa agua origina ríos de cinco valles y termina su recorrido en dos océanos, Pacífico y Atlántico. El gobierno sirviente de la empresa quiere que creamos la estupidez de que todo ese rico sistema hidráulico de Pachamama puede ser sustituido por grandes tinas de cemento que está comenzando a fabricar la empresa para recoger el agua de lluvia.

No nos dicen si pondrán 600 cañerías a diferentes alturas para sustituir los manantiales. Continúa la lucha por la vida: Por un lado: Humildes campesinos peruanos que necesitan el agua para vivir, para continuar trabajando la tierra y criando animales. Por el otro: Una gran empresa transnacional encabezada por la poderosa norteamericana Newmont, especialista en ganar millones de dólares matando poblaciones en América Latina y África. Le sirve de rodillas el presidente que subió con los votos de quienes lo eligieron por haber prometido en forma enérgica defender el agua contra el oro.

Otros sirvientes son: El ejército, la policía, los grandes medios de comunicación, el Poder Judicial, la mayoría parlamentaria. Los poderosos del país están a favor del atropello, pues saben que aplastando Cajamarca será fácil aplastar a quienes se defienden contra todo tipo de abusos. Desgraciadamente gran parte del pueblo peruano, especialmente la población capitalina que, obedeciendo las órdenes de los medios de comunicación de los patrones, todavía cree que los cajamarquinos están equivocados porque la mina «les traerá el progreso». Es la guerra de los millones de dólares contra la sed y el hambre de un pueblo.

La desesperación de los sedientos ha dado un gran paso adelante con la subida de los hermanos y hermanas de Celendín al borde de la laguna Azul, que es una de las maravillas naturales que sería asesinada por la empresa y su gobierno sirviente. La policía «peruana» les enfrenta en forma amenazante, sirviendo, como siempre, a los millones de los gringos contra la sed y el hambre peruanos.

El Poder Judicial acaba de lanzarse contra una familia humilde que fue golpeada y maltratada por no arrodillarse ante la empresa extranjera criminal. Desgraciadamente parte del ataque viene de quienes dicen dirigir la lucha del pueblo: Wilfredo Saavedra ha difundido por la prensa capitalina su sentencia: «El Comando Unitario de Lucha ya no es el organismo dirigente, ahora lo son quienes cuidan las lagunas». Lo que no dice es que precisamente dos de los tres miembros del Comando Unitario de Lucha (Milton Sánchez de Celendín y Edy Benavides de Bambamarca- Hualgayoc) estaban cuidando las lagunas mientras él estaba tranquilamente en la ciudad.

Los combatientes también se preocupan de la probabilidad de un acercamiento entre el partido Patria Roja y el gobierno, muestran los siguientes indicios: La provincia de Cajamarca, que sería una de las tres más afectadas por el proyecto junto con Celendín y Hualgayoc, no va a las lagunas. A pesar de haberlo ofrecido, hasta ahora el gobierno regional no convoca a referéndum para que el pueblo muestre que está contra Conga.

Este método de lucha fue iniciado en el mundo por Tambogrande, Piura y seguido exitosamente en otros países por combatientes antimineros. También lo aplicaron triunfalmente Ayavaca y Huancabamba en Piura. El referendo serviría para mostrar al pueblo peruano y al mundo, que Cajamarca NO QUIERE MINA. A ese pueblo a quien engañan los grandes medios de comunicación, los que nos dicen que «el movimiento anti-Conga son sólo algunos, impulsados por Santos que quiere ser candidato». Otro indicio que les alarmó fue el prematuro levantamiento de la huelga del SUTEP por su dirección.

Por encima de todas sus preocupaciones y contratiempos, los combatientes del agua prefieren morir de un balazo que de sed. Las comunidades que serían directamente afectadas por el proyecto, que son las que principalmente están cuidando las lagunas, organizan una marcha a Lima, encabezada por el alcalde de su distrito, los dirigentes de las rondas campesinas y frentes de defensa, los tenientes gobernadores. Llegando a Lima darán una conferencia de prensa en la que mostrarán la dramática situación que les espera de continuar desarrollándose el proyecto Conga.

Esperamos que el pueblo peruano ofrezca su solidaridad comprendiendo que el aplastamiento de la lucha por la vida en Cajamarca afectaría a toda la población peruana que sería aplastada por la voracidad del gran capital transnacional y sus sirvientes peruanos: Gobierno, Parlamento, Poder Judicial, Fuerzas Armadas, Policía, Medios de Comunicación, etc.

* Hugo Blanco Galdós es dirigente histórico de la izquierda y de la Confederación Campesina del Perú (CCP). Integró la Asamblea Constituyente de 1979 por la agrupación Frente de Izquierda Revolucionaria y fue candidato al Parlamento Andino por el Partido Socialista.

02 abril, 2012

ENCUENTRO UNITARIO DE FRENTES DE DEFENSA, RONDAS CAMPESINAS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DE LA REGION CAJAMARCA, 28 y 29 de Marzo 2012 EN CELENDÍN

Por: Hugo Blanco

He enviado informes exhaustivos al respecto. Concluyo con unos comentarios y mi intervención inicial al inaugurar el encuentro.

Los cálculos de de la asistencia fluctúan de 1000 asistentes para arriba. Estuvieron presentes 11 de las 13 provincias del departamento de Cajamarca. Era fuerte el espíritu anti-Conga y la voluntad de lucha.
Los visitantes quedaron impresionados por la abundancia de enormes pintas en las fachadas de las casas: “CONGA NO VA”, “AGUA SÍ ORO NO”. Destacó la conducción del encuentro por los organizadores: La Plataforma Interinstitucional de Celendín y Hualgayoc-Bambamarca. No es casual, Serían las dos provincias más afectadas de ejecutarse el proyecto Conga.

Fue notoria la presencia de Marco Arana, el Presidente Regional Gregorio Santos y el Alcalde de Hualgayoc-Bambamarca. Se notó la ausencia de Wilfredo Saavedra, quien había ofrecido ir el segundo día. Un informe de gran importancia fue la exposición del estudio del hidrólogo norteamericano Robert Morán sobre el peligro para la vida en Cajamarca que significa el proyecto Conga. Otro fue la medida cautelar solicitada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el proyecto Minas Conga. Hay que destacar la presencia combativa de Marino Rodríguez Castañeda, quien perdió la visión de un ojo por la represión policial pro-Conga.
 
Entre los acuerdos importantes figuran:
 
1.- La ratificación del paro del 11 de abril, previa movilización el día 9.
2.- Establecer turnos entre los diferentes distritos para el cuidado de las lagunas.
3.- La denuncia a la empresa Yanacocha por los diferentes delitos cometidos contra la población.
4,- La realización del referendo departamental el 5 de junio (día mundial del Medio Ambiente que fue escogido por Alan García para asesinar a los defensores amazónicos del medio ambiente), sobre quiénes están de acuerdo quiénes no con el proyecto Conga.
 
Esta última medida es fundamental. Recordemos que el 22 de junio del 2002, en Tambo Grande, Piura, Perú, se realizó el primer referendo comunal sobre minería en el mundo. Los votantes debían marcar “no” en la boleta si estaban en contra de la mina y “sí” si estaban a favor. Ese ejemplo fue tomado por Argentina y otros países, en el Perú se realizó en Ayavaca y Huancabamba. No entendemos por qué recién ahora se prepara en Cajamarca.

Finalizo transcribiendo lo que manifesté en la inauguración del evento:

“Es un orgullo para mí inaugurar esta reunión en la que están entre otros valientes luchadores por el agua, los compañeros de Hualgayoc-Bambamarca que tantas batallas libraron, inclusive al borde de las lagunas. Están también los compañeros de Celendín, donde 32 organizaciones se unieron en defensa del agua, lo que es un ejemplo de lo que se debe hacer en el país. Están los hermanos de San Marcos procesados por defender el agua.” “La marcha por el agua y por la vida, impulsada por los frentes de defensa y las rondas campesinas, marcó un importante hito en la historia del país. Nos muestra que ése es el método correcto no sólo para la lucha en defensa del agua, sino para cualquier conquista popular: La movilización unitaria de la gran mayoría de la población.” 

“La gran fortaleza fue la unidad, por eso debemos cuidarla. Podemos pertenecer o no a un grupo o partido político, pero esto no debe llevarnos a dividir la herramienta unitaria y por lo tanto fuerte, que nos da la unidad de todas las fuerzas anti-Conga. La división favorece al enemigo, no a la causa anti-Conga.”

“En el Perú no sólo Cajamarca está amenazada por el robo del agua, principalmente al pequeño campesino  fundamentalmente por la gran minería a cielo abierto, y también por la agroindustria y la construcción de hidroeléctricas. Las concesiones mineras amenazan prácticamente a todo el país. En la marcha del agua de Cajamarca a Lima hemos recibido denuncias en todo el trayecto de atropellos semejantes. Al llegar a Lima nos esperaron delegaciones de diversos lugares del país con denuncias parecidas. Las organizaciones de base de todo el país que luchamos en defensa del agua debemos coordinarnos en una red nacional por el agua y la vida.”
 
“El movimiento popular de Cajamarca sólidamente unido es el llamado a conducir a la construcción de esa red.” “La red que nos servirá para luchar y triunfar en defensa del agua, paulatinamente pasará a servirnos para luchar por otras reivindicaciones populares.”
 
Hasta aquí reflejé el pensamiento común del encuentro.
Terminé mencionando mi visión del futuro del movimiento:
 
“Vi que en Brasil un dirigente obrero combativo cuando llegó a presidente se puso al servicio de las transnacionales depredadoras. Vi que en Bolivia un dirigente cocalero consecuente, que por no traicionar a sus hermanos fue expulsado del parlamento acusado de narcotraficante, cuando fue elegido presidente pretende abrir una vía rápita arrasando una reserva natural y atropellando pueblos indígenas. Por eso ya no confío en que una persona o un partido han de solucionar los problemas del país. En mi opinión será la red de organizaciones populares, cuando mande en el país, quien gobierne al servicio de nuestro pueblo, defendiendo el agua, defendiendo la vida, impulsando la actividad agropecuaria y turística sin dañar la naturaleza.”
“No creo que el aparato político actual, organizado para mantenernos como colonia al servicio de nuestros amos de turno, pueda servirnos para nuestra liberación. Sólo destruyendo ese aparato y erigiendo el gobierno de todo el pueblo organizado podremos reconstruir el país al servicio de toda la población.” 

“Declaro inaugurado el encuentro.”



26 febrero, 2012

La reinvención de Hugo Blanco

Fue acusado de matar a tres policías y estuvo a punto de ser condenado a muerte. La solidaridad internacional lo libró del paredón. Más tarde, en el exilio, fue el candidato a la Constituyente más votado por la izquierda. Llegaría a ser diputado y senador. Hoy ya no cree en el marxismo ni en sus pequeños partidos, se declara ecologista y partidario del movimiento indígena. Vive en el Cusco y los sábados compra cañihua en el mercado de San Jerónimo.

 
Por Flor Huilca

Era el 24 de noviembre del 2011. La Confederación Campesina del Perú (CCP) esperaba al presidente Ollanta Humala para la clausura de su último congreso sindical. Días antes Humala había declarado en emergencia Cajamarca para frenar las protestas contra el proyecto Conga. El presidente ingresó al local por la misma puerta por donde un minuto antes Hugo Blanco había salido de prisa y molesto con la presencia del jefe del Estado. “No puedo estar al lado del presidente que manda tropas a enfrentar la lucha por el agua”, explicó el líder campesino ante el auditorio. Su protesta fue más allá y renunció a la presidencia del congreso campesino.

“No soy estúpido”, dice ahora el histórico líder campesino, recordando ese incidente. Estamos en la sala de reuniones de la CCP, en la Plaza Bolognesi, y Hugo se ha quitado el enorme sombrero que deja ver el blanco de sus cabellos. Recuerda que ese no fue el único gesto de solidaridad con los campesinos. Dos días antes el ministro de Agricultura, Luis Ginocchio, llegó para inaugurar el mismo congreso y Blanco también se fue. “No puedo compartir la mesa con el representante de un gobierno represivo”, protestó y se bajó de la mesa de honor.

“He sido consecuente con lo que pienso”, explica ahora mientras muestra su polo con el lema: ‘Perú no es minero’. “Claro que un ministro puede asistir a un congreso de la CCP, pero no cuando los hermanos de Cajamarca estaban en plena lucha”, argumenta.

Ese tipo de gestos abundan en la vida de este hombre que a sus 77 años ha sabido reinventarse y persistir. Hace más de una década dejó de predicar el marxismo. Hoy se define como un indígena quechua y un defensor del medio ambiente. “Antes luchaba por la justicia social, ahora lucho por la supervivencia de nuestra especie amenazada por la explotación indiscriminada de la naturaleza”, dice.

Salvado de la muerte

A Hugo Blanco hay que hablarle fuerte para que escuche claro. No recuerda cuántos años pasó en prisión, pero sí el periodo más largo y duro; fue a raíz de la toma de tierras en La Convención (Cusco) en 1960, lo que casi le cuesta la vida. Entonces lideró una revuelta contra los hacendados que terminó con tres policías muertos, la detención de los levantiscos y el reparto de tierras solo para el Cusco, en lo que fue un ensayo de reforma agraria.

Dice que llegó a La Convención por una “afortunada casualidad”. Militaba en el trotskista Partido Obrero Revolucionario (POR) y sus dirigentes lo enviaron al Cusco tras una protesta por la visita de Richard Nixon al Perú. Blanco pensaba que la clase obrera era el motor del cambio social. Tanto lo creía que fue obrero en las fábricas donde se debía fortalecer los sindicatos. En el Cusco, Blanco fue detenido cuando hacía colectas para carnetizar a los niños canillitas y fue confinado en una celda al lado de Andrés Gonzales, dirigente campesino de Chaupimayo, la convulsionada zona donde se inició la toma de tierras. “Me dijo: ‘a ti te soltarán en tres días pero a mí me mandarán a la cárcel; ya somos tres los dirigentes presos y tememos que retrocedan en la lucha’. Yo me voy, les dije, y preparamos mi partida”, cuenta.

Con sus dirigentes presos, los campesinos se declararon en huelga durante nueve meses para negociar con los hacendados nuevas condiciones de arriendo de las tierras. Algunos aceptaban pero otros amenazaban a los huelguistas con armas de fuego. Estos formaron autodefensas armadas para protegerse. La revuelta se desató luego de que un niño perdiera la vida de un balazo. La policía, recuerda Blanco, nada hizo frente al ataque de los hacendados. El sindicato le ordenó a la autodefensa ir a pedir cuentas. En el camino tomaron una comisaría para apoderarse de las armas pero se encontraron con un policía que resistió el ataque. “Aun cuando le dijimos que no le iba a pasar nada, él sacó su arma y tuve que disparar. Él también me disparó; un segundo más y el muerto era yo”, dice.

Los otros dos policías murieron en una emboscada posterior. Hugo Blanco no disparó, pero se atribuyó la responsabilidad. Por estas muertes fue procesado en Tacna. Cuenta que el gobierno le envió un emisario con el mensaje: “Usted se declara enfermo, nosotros constatamos que está enfermo y lo enviamos al país que usted elija”. La respuesta fue: “No, gracias. Estoy muy bien de salud”.

Uno de los magistrados del tribunal militar pidió pena de muerte para él. El país entero vivió pendiente del caso. “Dije que si la lucha por la tierra merece la muerte aceptaba la condena, pero que sea este –señalando al magistrado que pidió su ejecución– quien me dispare”, respondió. Jean Paul Sartre se solidarizó con él. La presión internacional fue tan intensa que lo salvó de la muerte. Fue sentenciado a 25 años de cárcel. En 1969, tras el golpe militar, Blanco fue liberado y expulsado a México.

La izquierda
La toma de tierras proyectó el liderazgo de Blanco en la izquierda peruana. Con Morales Bermúdez en el gobierno, participó en las elecciones para la Asamblea Constituyente de 1978 y obtuvo la votación más alta del electorado de izquierda, sólo que no podía asumir su curul porque estaba en el exilio. Blanco volvió al país tras una campaña internacional. Fue Constituyente sin brillo, al igual que sus camaradas de izquierda. En 1980 fue uno de los protagonistas de las disputas internas que terminaron con la ruptura de la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARI), una suerte de frente electoral de izquierda. Hugo fue uno de los cinco candidatos presidenciales (postuló por el Partido Revolucionario de los Trabajadores) y sacó apenas el 4% de votos.

Hugo Blanco habla poco de esta parte de su vida. Dice que el verticalismo y los reacomodos son hasta ahora los defectos más comunes de la izquierda y cita como ejemplo a la ex ministra de la Mujer Aída García Naranjo (Partido Socialista), hoy embajadora del Perú en Uruguay. Reconoce que fue un error la ruptura del ARI. Será por eso que ahora no le entusiasma mucho la recomposición de la izquierda. “No tengo relación con ellos. Creo que por allí ya no pasan las cosas; a mí me interesan los movimientos sociales”, argumenta.

Con los zapatistas

En su tránsito de troskista a indígena ecologista, fue fundamental su visita a los zapatistas en Chiapas. Cuando habla de esta visita, otra vez el brillo de la convicción vuelve a su voz y a su mirada. Cuenta que tuvo una reunión con el subcomandante Marcos y vio de cerca la experiencia de autogestión de los indígenas en su territorio. “Allí, dice, hay un gobierno profundamente democrático, donde manda el pueblo”. En la CCP ya son las siete de la noche y la secretaria dice que debe retirarse pero Blanco está lleno de optimismo contando su participación en la Marcha Nacional del Agua. Esa es ahora la bandera que enarbola Hugo Blanco en su camino. Ya no es troskista, aunque el fondo, admite, le ha quedado como aprendizaje “escuchar a la gente y participar en sus luchas”. Su única filosofía ahora es el buen vivir, el allin kausay en el idioma de los suyos, los indios.

Vivencias cusqueñas


Todos los sábados Hugo Blanco hace sus compras en las ferias de San Jerónimo, en el Cusco, donde vive con una de sus hijos. Compra sólo alimentos que traen los campesinos como harina de cañihua, harina de kiwicha y tarwi, porque no son transgénicos. Desde el 2006 es director del periódico Lucha Indígena, que se distribuye a nivel nacional. El resto de su tiempo lo dedica a la edición de folletos, a responder el correo electrónico y a revisar páginas web. Cinco de sus seis hijos viven fuera del país. Su última pareja, una activista del movimiento campesino, está en México y vendrá en mayo. “Como no me gusta tener cachos, hemos acordado que cada uno es dueño de su cuerpo”, dice.
 
Fuente: La Republica
Foto: Jonas Hulsens - CATAPA