Blog PRO-VIDA, Noticias Ambientales, Mineria en Celendín, las empresas mineras Yanacocha y Lumina Copper.
07 enero, 2012
Un troll llamado Edwin Aliaga, otro trabajador de Yanacocha
Escribe: Jorge J. Chavez Ortiz
Foto: Twitter de Edwin Aliaga Diaz @Ealiaga79
Amigos asi es como habla uno de los shilicos, Edwin Aliaga Diaz un trabajador mas de minera Yanacocha, en una oportunidad se pudo ver como habla de su proyecto Conga, ahora se ve claro quien esta detras de todas las denuncias a dirigentes. Para ilustralos @Celendin_Libre es Milton Sanchez y @vozdelatierra es Marco Arana Zegarra, pero el detalle es quien es Antonio Ardiles, en la siguiente foto lo enseñamos.
Creo que con esto basta ya sabemos quienes son los que atacan y que tipo trolls como dice Alfredo Pita, son los que trabajan para la minera corrupta YANACOCHA.
ANALISIS DE LA PRESENTACION DEL GABINETE VALDESANTE EL CONGRESO
Por: Manuel Seifert
El jueves 5 se presentó el Primer Ministro, Oscar Valdés, con los Ministros ante el Congreso de la República fin de obtener el voto de confianza. La presentación del Premier hizo un balance de lo que se ha logrado en estos primeros seis meses de gobierno y, luego, lo que se proponía lograr en los siguientes años. Las principales políticas tratadas fueron i) sociales, ii) de seguridad interna y lucha contra el narcotráfico, iii) macroeconómicas, iv) para la expansión de la inversión privada, diversificación productiva y competitividad, y v) de empleo y derechos laborales. Además, se tocó temas sobre vi) la gestión pública, vii) la minería responsable y la atención a los conflictos sociales, viii) la recaudación tributaria, ix) energéticos, entre otros.
Más allá de los buenas medidas anunciadas como la mejora de infraestructura de las comisarías; el Programa de Desarrollo Forestal sostenible, inclusivo y competitivo para la conservación para la Amazonía Peruana; el compromiso de que el 85% de la Red Vía Nacional estén asfaltadas y el 100% brinde buenas condiciones de transitabilidad; o, la visión integral e intersectorial en educación y nutrición para mejorar la educación infantil, quedaron sin lugar a dudas varios vacíos importantes en la presentación.
Primero, la seguridad ciudadana fue tratado solo desde un enfoque: el despliegue de efectivos policiales para la captura de los delincuentes. Sin embargo, se dejó de lado el aspecto complementario: mantener a los delincuentes capturados tras las rejas. Una política penitenciaria nacional, así como la necesidad de una reforma del sistema judicial que sea menos flexible con los delincuentes capturados y sentenciados, no estuvieron presentes.
Segundo, una de las columnas vertebrales de la campaña del Presidente, la lucha contra la corrupción, no tuvo espacio en el discurso. Solo cuatro líneas fueron dedicadas a uno de los principales problemas que acosan al Estado peruano. Inevitablemente, es manifiesto que no existe una política de anticorrupción por parte del gobierno.
Tercero, los conflictos sociales, mayormente relacionados a temas socio ambientales y mineros, serían mitigados por el gravamen minero, la consulta previa a los pueblos indígenas, el fondo de garantía ambiental y fondos de inclusión social. Además, se crearía una Dirección Nacional de Prevención y Solución de Conflictos Sociales en la PCM con representación en todas las regiones. Sin embargo, el problema no está solo en la creación de instituciones, sino en la lógica bajo las cuales estas van a funcionar. Como bien señalaba Poulantzas (y la tradición marxista), las instituciones no son meros aparatos administrativos, sino el resultado de una relación social. Hay que generar confianza para con el gobierno central (y con el gabinete), pues la desconfianza facilita la conflictividad social. Por ello, si la Dirección Nacional sigue la metodología impresa hasta el momento por la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales, estará condenada al fracaso. El cual, sería aun más difícil de sobrellevar ya que la PCM ha concentrado muchas funciones en términos ambientales y de recursos hídricos.
El jueves 5 se presentó el Primer Ministro, Oscar Valdés, con los Ministros ante el Congreso de la República fin de obtener el voto de confianza. La presentación del Premier hizo un balance de lo que se ha logrado en estos primeros seis meses de gobierno y, luego, lo que se proponía lograr en los siguientes años. Las principales políticas tratadas fueron i) sociales, ii) de seguridad interna y lucha contra el narcotráfico, iii) macroeconómicas, iv) para la expansión de la inversión privada, diversificación productiva y competitividad, y v) de empleo y derechos laborales. Además, se tocó temas sobre vi) la gestión pública, vii) la minería responsable y la atención a los conflictos sociales, viii) la recaudación tributaria, ix) energéticos, entre otros.
Más allá de los buenas medidas anunciadas como la mejora de infraestructura de las comisarías; el Programa de Desarrollo Forestal sostenible, inclusivo y competitivo para la conservación para la Amazonía Peruana; el compromiso de que el 85% de la Red Vía Nacional estén asfaltadas y el 100% brinde buenas condiciones de transitabilidad; o, la visión integral e intersectorial en educación y nutrición para mejorar la educación infantil, quedaron sin lugar a dudas varios vacíos importantes en la presentación.
Primero, la seguridad ciudadana fue tratado solo desde un enfoque: el despliegue de efectivos policiales para la captura de los delincuentes. Sin embargo, se dejó de lado el aspecto complementario: mantener a los delincuentes capturados tras las rejas. Una política penitenciaria nacional, así como la necesidad de una reforma del sistema judicial que sea menos flexible con los delincuentes capturados y sentenciados, no estuvieron presentes.
Segundo, una de las columnas vertebrales de la campaña del Presidente, la lucha contra la corrupción, no tuvo espacio en el discurso. Solo cuatro líneas fueron dedicadas a uno de los principales problemas que acosan al Estado peruano. Inevitablemente, es manifiesto que no existe una política de anticorrupción por parte del gobierno.
Tercero, los conflictos sociales, mayormente relacionados a temas socio ambientales y mineros, serían mitigados por el gravamen minero, la consulta previa a los pueblos indígenas, el fondo de garantía ambiental y fondos de inclusión social. Además, se crearía una Dirección Nacional de Prevención y Solución de Conflictos Sociales en la PCM con representación en todas las regiones. Sin embargo, el problema no está solo en la creación de instituciones, sino en la lógica bajo las cuales estas van a funcionar. Como bien señalaba Poulantzas (y la tradición marxista), las instituciones no son meros aparatos administrativos, sino el resultado de una relación social. Hay que generar confianza para con el gobierno central (y con el gabinete), pues la desconfianza facilita la conflictividad social. Por ello, si la Dirección Nacional sigue la metodología impresa hasta el momento por la Oficina de Gestión de Conflictos Sociales, estará condenada al fracaso. El cual, sería aun más difícil de sobrellevar ya que la PCM ha concentrado muchas funciones en términos ambientales y de recursos hídricos.
Por último, se hablo del mejoramiento de la gestión pública, pero se dejó de lado la necesitada reforma del Estado y la manera en que esta pueda tener mayor presencia en el país. Se olvida, quizás intencionalmente el Premier, que sin esta reforma muchos de los programas sociales se quedarán en un simple asistencialismo estatal que no generaría un desarrollo sostenible.
En suma, es difícil resumir en una hora todos los proyectos nacionales que un gobierno tiene. Sin embargo, a pesar de que varios temas vertebrales fueron tocados (como las políticas sociales y lineamientos macroeconómicos), muchos otros discos de la misma columna (como lucha contra la corrupción, la reforma del Estado o la situación con respecto al proyecto Conga) han sido dejados de lado, olvidándose que tan solo un disco puede generar grandes dolores políticos.
Mas mentiras: “EL AGUA ESTA GARANTIZADA PARA CAJAMARCA”

Afirma ministro de Energía y Minas, Jorge Merino
• Destaca que en Cajamarca sobra agua, lo que falta es reservarla para época de estiaje.
• Y que comunidades deben participar en el monitoreo de los proyectos, sobre todo en temas ambientales desde el comienzo.
El Ministro de Energía y Minas, Jorge Merino Tafur, consideró importante la participación de las comunidades campesinas en el monitoreo de los proyectos desde el inicio, sobre todo en los temas ambientales, porque de esta manera se evitarán los conflictos sociales.
“Es importante hacer comprender a las comunidades campesinas, donde hay profesionales, gente inteligente y dialogante, que participe en el monitoreo de los proyectos, sobre todo, de los temas ambientales desde el comienzo. De esta manera ellos se sentirán incluidos”, destacó durante su exposición ante el pleno del Congreso de la República.
Remarcó que una fórmula que ha dado resultado es que en todas las etapas ellos tengan beneficios efectivos, así como en toda la vida útil del proyecto. “Por ejemplo, pueden participar en un porcentaje de las ventas, en una forma fácil del proyecto”, acotó.
Merino Tafur precisó que el espíritu de las inversiones y de la inclusión tiene que darse de la mano con los dueños de casa. “Lo que se tiene que hacer es la inclusión social pero en forma preventiva, evitando el conflicto y empoderar a las comunidades campesinas como dialogantes válidos con las autoridades locales en la solución de la búsqueda de beneficios de los proyectos”, precisó.
“Aquí hay dos conceptos importantes, que es el de velar por el justiprecio de sus tierras y segundo incluir a las zonas de influencia, a través de un mecanismo de los fondos sociales que permita el desarrollo sostenible”, continuó.
CONGA Y EL TEMA DEL AGUA
Aclaró que el proyecto minero Conga, es uno de los varios megaproyectos que existe en el país que han sido promovidos sin conflictos, como son el caso de proyectos exitosos como Las Bambas, Toromocho, Michiquillay, La Granja, entre otros.
“Nos falta desarrollar mucha información. Lo que produce los conflictos es la desinformación, y en ese sentido en Conga estamos trabajando en dos aspectos en el tema de desarrollo de proyectos a nivel multisectorial y de la mano con las autoridades, así como en el tema del agua.
Sobre este último punto enfatizó que “en Cajamarca lo que sobra es agua, lo que falta es reservar el agua para cosechar en épocas de estiaje”.
Acto seguido el ministro indicó que uno de los principales proyectos que se desarrolla en Cajamarca es la Represa de Chonta, que garantiza agua para los próximos 30 años en Cajamarca. "Se trata de un proyecto de 45 millones de metros cúbicos, que tiene una inversión de 350 millones de nuevos soles y que permitirá generar agua no solo para consumo humano, sino también para riego”, explicó.
Merino Tafur, también sostuvo que el agua debe llegar a los más necesitados para lo cual se está desarrollando proyectos de pequeños reservorios y canales de irrigación en las cinco cuencas donde radican los verdaderos comuneros y centros poblados de la zona de influencia Conga.
Resaltó que en la última mesa de diálogo – realizada en Lima - se incorporó a los representantes de las comunidades campesinas que no habían estado participando en este tema. “Con ellos se acordó los términos de referencia para despejar las dudas, sobre si el agua alcanza, y si todas las medidas que se han tomado en el Estudio de Impacto Ambiental logran mitigar los impactos que pueda tener el proyecto”, sostuvo.
“El desafío que tenemos en el Ministerio de Energía y Minas es que existen once proyectos grandes con EIA aprobados y que implican inversiones de 50 mil millones de dólares”, subrayó.
ENERGÍA
• Destaca que en Cajamarca sobra agua, lo que falta es reservarla para época de estiaje.
• Y que comunidades deben participar en el monitoreo de los proyectos, sobre todo en temas ambientales desde el comienzo.
El Ministro de Energía y Minas, Jorge Merino Tafur, consideró importante la participación de las comunidades campesinas en el monitoreo de los proyectos desde el inicio, sobre todo en los temas ambientales, porque de esta manera se evitarán los conflictos sociales.
“Es importante hacer comprender a las comunidades campesinas, donde hay profesionales, gente inteligente y dialogante, que participe en el monitoreo de los proyectos, sobre todo, de los temas ambientales desde el comienzo. De esta manera ellos se sentirán incluidos”, destacó durante su exposición ante el pleno del Congreso de la República.
Remarcó que una fórmula que ha dado resultado es que en todas las etapas ellos tengan beneficios efectivos, así como en toda la vida útil del proyecto. “Por ejemplo, pueden participar en un porcentaje de las ventas, en una forma fácil del proyecto”, acotó.
Merino Tafur precisó que el espíritu de las inversiones y de la inclusión tiene que darse de la mano con los dueños de casa. “Lo que se tiene que hacer es la inclusión social pero en forma preventiva, evitando el conflicto y empoderar a las comunidades campesinas como dialogantes válidos con las autoridades locales en la solución de la búsqueda de beneficios de los proyectos”, precisó.
“Aquí hay dos conceptos importantes, que es el de velar por el justiprecio de sus tierras y segundo incluir a las zonas de influencia, a través de un mecanismo de los fondos sociales que permita el desarrollo sostenible”, continuó.
CONGA Y EL TEMA DEL AGUA
Aclaró que el proyecto minero Conga, es uno de los varios megaproyectos que existe en el país que han sido promovidos sin conflictos, como son el caso de proyectos exitosos como Las Bambas, Toromocho, Michiquillay, La Granja, entre otros.
“Nos falta desarrollar mucha información. Lo que produce los conflictos es la desinformación, y en ese sentido en Conga estamos trabajando en dos aspectos en el tema de desarrollo de proyectos a nivel multisectorial y de la mano con las autoridades, así como en el tema del agua.
Sobre este último punto enfatizó que “en Cajamarca lo que sobra es agua, lo que falta es reservar el agua para cosechar en épocas de estiaje”.
Acto seguido el ministro indicó que uno de los principales proyectos que se desarrolla en Cajamarca es la Represa de Chonta, que garantiza agua para los próximos 30 años en Cajamarca. "Se trata de un proyecto de 45 millones de metros cúbicos, que tiene una inversión de 350 millones de nuevos soles y que permitirá generar agua no solo para consumo humano, sino también para riego”, explicó.
Merino Tafur, también sostuvo que el agua debe llegar a los más necesitados para lo cual se está desarrollando proyectos de pequeños reservorios y canales de irrigación en las cinco cuencas donde radican los verdaderos comuneros y centros poblados de la zona de influencia Conga.
Resaltó que en la última mesa de diálogo – realizada en Lima - se incorporó a los representantes de las comunidades campesinas que no habían estado participando en este tema. “Con ellos se acordó los términos de referencia para despejar las dudas, sobre si el agua alcanza, y si todas las medidas que se han tomado en el Estudio de Impacto Ambiental logran mitigar los impactos que pueda tener el proyecto”, sostuvo.
“El desafío que tenemos en el Ministerio de Energía y Minas es que existen once proyectos grandes con EIA aprobados y que implican inversiones de 50 mil millones de dólares”, subrayó.
ENERGÍA
El ministro de Energía y Minas, Jorge Merino Tafur, respecto al Sistema de Interconexión de Energía, adelantó que se trabajará en el tema de la Seguridad Energética Nacional. “Hoy en día la demanda del país es más o menos 5 mil megavatios, y si se sigue creciendo, en los próximos 40 años se necesitará 80 mil megavatios, por ello se tiene que promocionar la generación hídrica en el país y potenciar la línea de transmisión”, expresó.
En este sentido dijo, se están desarrollando líneas en 500 KV en la Costa y en 220 mil voltios en la Sierra y una de ellas irá hasta Amazonas, Moyobamba e Iquitos. “Esa línea será promocionada por Proinversión posiblemente en el mes de abril”, acotó.
También consideró importante mencionar, que para el MEM el programa de electrificación rural es clave para llegar a las zonas más lejanas del país. “Este año se invertirá 526 millones de nuevos soles para incorporar 305 mil habitantes más. Además se espera mejorar los coeficientes de electrificación rural de 63% a 69% y a nivel nacional de 84.8% a 88%", señaló.
“Nuestra meta es que en el período 2012 al 2016 se pueda invertir 3,300 millones de nuevos soles para incorporar a 3,7 millones de habitantes, lo que nos llevará a una cobertura en el área rural de 85% y nacional de 94%”, detalló.
Finalmente respecto a la minería informal, Merino Tafur, adelantó que se iniciará un proyecto en Piura con el fin de buscar la formalización de esta actividad.
San Borja, 5 de enero de 2012
NP. 022-12
NP. 022-12
Fuente: Ministerio de Energia y Minas
Reporte Conflictos Sociales N°93 - Noviembre 2011
Revisar pagina 25, respecto a los sucesos acontesidos en Celendin en contra del Proyecto Conga de Celendin.
Reporte Conflictos Sociales N°93 - Noviembre 20117 pecados mortales de un mal dirigente
Compañer(a)os,
a continuación para su análisis y discusión los siete pecados mortales de un mal dirigente de un Frente de Defensa:
1) olvidar que los dirigentes son voceros de lo bueno y de lo malo,
2) gestionar la comunicación interna sin el apoyo de las bases,
3) no ser coherente entre lo que se dice a las bases y lo que se hace en la realidad,
4) hablar más de lo que se escucha y temerle al diálogo,
5) comunicar sin generar un vínculo emocional,
6) esperar que las bases se enteren de las noticias del Frente a través de la prensa,
7) no formar ni identificar a los líderes formales y naturales de un Frente.
Abrazos fraternos
a continuación para su análisis y discusión los siete pecados mortales de un mal dirigente de un Frente de Defensa:
1) olvidar que los dirigentes son voceros de lo bueno y de lo malo,
2) gestionar la comunicación interna sin el apoyo de las bases,
3) no ser coherente entre lo que se dice a las bases y lo que se hace en la realidad,
4) hablar más de lo que se escucha y temerle al diálogo,
5) comunicar sin generar un vínculo emocional,
6) esperar que las bases se enteren de las noticias del Frente a través de la prensa,
7) no formar ni identificar a los líderes formales y naturales de un Frente.
Abrazos fraternos
El agua contra el oro en Minas Conga
El caso del proyecto Minas Conga en Cajamarca, en el norte de Perú, se ha convertido en un emblema que revela cuestiones de fondo sobre la gestión de conflictos socioambientales del gobierno de Ollanta Humala, 140 días después de que asumiera su cargo. El desenlace del proyecto Conga constituye un precedente sobre cómo se van a manejar los conflictos socioambientales bajo el nuevo Gobierno.
Foto: Eduard Lozano.
De momento, tras más de un mes de protestas y decenas de heridos en las manifestaciones, el Gobierno ha encargado a peritos internacionales la emisión de un informe en los próximos 40 días que revise el estudio de impacto ambiental del proyecto, en especial en lo referente al agua. Según las comunidades que se oponen, el Estudio de Impacto Ambiental fue aprobado por el Gobierno del anterior presidente, Alan García, a pesar de que en el mismo no hay un estudio del impacto hidrológico. Además, la población de la zona denuncia que el ingeniero del Ministerio de Energía y Minas que aprobó el mencionado estudio trabajaba anteriormente para la Compañía Yanacocha.
La beneficiaria del proyecto es la minera Yanacocha, un consorcio formado por la estadounidense Newmont, que tiene el 51% de las acciones, la peruana Buenaventura, que participa con un 43%, y la Corporación Financiera Internacional, una institución que pertenece al Banco Mundial y posee el 5%. Yanacocha proyecta comenzar la extracción de oro y cobre a cielo abierto en dos lagunas al noreste de la capital de la provincia, lo que conllevará una inversión de 4.800 millones de dólares para extraer seis millones de onzas de oro, valoradas en más de 12.000 millones de dólares, según informaba el medio conservador El Comercio.
A pesar de la oposición al proyecto, que llevó a la compañía a suspender las obras tras el bloqueo de carreteras y las movilizaciones de las comunidades indígenas, la Yanacocha no ha dado su brazo a torcer. El mapa de potencialidades de la zona elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) certifica que Cajamarca acumula el 80% de las reservas de oro del país (60 millones de onzas), lo que la convierte en la región minera más grande de Sudamérica.
La intención del consorcio minero es horadar dos tajos sobre la laguna Perol de dos kilómetros de diámetro por un kilómetro de profundidad y remover 2.000 toneladas de roca al día durante 17 años, según el medio Eco Portal. Esto producirá sequía y contaminación por cianuro, aguas ácidas y otros metales pesados a cinco nacimientos de ríos o cabeceras de cuenca, 682 manantiales, 102 pozos de agua para consumo humano y seis lagunas.
Esto sucede a pesar del hecho que las cabeceras de cuenca son consideradas por el Estado peruano como “ecosistemas frágiles o de alta vulnerabilidad” y cuentan por ello con protección legislativa. Además, en 2004 se decretó el área donde actúa Minas Conga como zona ambiental de prioridad para la conservación.
Desarrollo y pobreza
Hasta ahora, el presidente de la República, a pesar de las declaraciones del Ministerio de Ambiente y la renuncia del reconocido Viceministro José de Echave, defensor del medioambiente, se ha mostrado favorable a que el proyecto Conga de la Compañía Yanacocha prosiga. Humala argumenta que el proyecto traerá desarrollo económico, aguas de las lagunas desplazadas y la promesa de evitar su contaminación.
Por las experiencias de comunidades vecinas, el conocido como canon minero, una ayuda al desarrollo, no es un buen reclamo para unas comunidades que se encuentran entre las más pobres del país. En la práctica “ocho de cada diez pobladores viven en la pobreza”, apunta Eco Portal.
Los analistas centrados en la gestión de los conflictos planteanconstruir una agenda ambiental y social en torno a la actividad minera que determinaría las zonas donde se podría extraer minerales, dónde no y qué zonas son habitables, con una hoja de ruta.
Mientras tanto, el juego político está servido. Dada la declaración de estado de emergencia en la zona, que se mantuvo entre el 5 y el 15 de diciembre, y al haber militarizado el conflicto, Alejandro Toledo, expresidente del país y cabeza visible del partido Perú Posible, ha roto con su socio de Gobierno, Gana Perú, por lo que Humala tendrá que buscar nuevos apoyos en el Congreso para gobernar.
De momento, tras más de un mes de protestas y decenas de heridos en las manifestaciones, el Gobierno ha encargado a peritos internacionales la emisión de un informe en los próximos 40 días que revise el estudio de impacto ambiental del proyecto, en especial en lo referente al agua. Según las comunidades que se oponen, el Estudio de Impacto Ambiental fue aprobado por el Gobierno del anterior presidente, Alan García, a pesar de que en el mismo no hay un estudio del impacto hidrológico. Además, la población de la zona denuncia que el ingeniero del Ministerio de Energía y Minas que aprobó el mencionado estudio trabajaba anteriormente para la Compañía Yanacocha.
La beneficiaria del proyecto es la minera Yanacocha, un consorcio formado por la estadounidense Newmont, que tiene el 51% de las acciones, la peruana Buenaventura, que participa con un 43%, y la Corporación Financiera Internacional, una institución que pertenece al Banco Mundial y posee el 5%. Yanacocha proyecta comenzar la extracción de oro y cobre a cielo abierto en dos lagunas al noreste de la capital de la provincia, lo que conllevará una inversión de 4.800 millones de dólares para extraer seis millones de onzas de oro, valoradas en más de 12.000 millones de dólares, según informaba el medio conservador El Comercio.
A pesar de la oposición al proyecto, que llevó a la compañía a suspender las obras tras el bloqueo de carreteras y las movilizaciones de las comunidades indígenas, la Yanacocha no ha dado su brazo a torcer. El mapa de potencialidades de la zona elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) certifica que Cajamarca acumula el 80% de las reservas de oro del país (60 millones de onzas), lo que la convierte en la región minera más grande de Sudamérica.
La intención del consorcio minero es horadar dos tajos sobre la laguna Perol de dos kilómetros de diámetro por un kilómetro de profundidad y remover 2.000 toneladas de roca al día durante 17 años, según el medio Eco Portal. Esto producirá sequía y contaminación por cianuro, aguas ácidas y otros metales pesados a cinco nacimientos de ríos o cabeceras de cuenca, 682 manantiales, 102 pozos de agua para consumo humano y seis lagunas.
Esto sucede a pesar del hecho que las cabeceras de cuenca son consideradas por el Estado peruano como “ecosistemas frágiles o de alta vulnerabilidad” y cuentan por ello con protección legislativa. Además, en 2004 se decretó el área donde actúa Minas Conga como zona ambiental de prioridad para la conservación.
Desarrollo y pobreza
Hasta ahora, el presidente de la República, a pesar de las declaraciones del Ministerio de Ambiente y la renuncia del reconocido Viceministro José de Echave, defensor del medioambiente, se ha mostrado favorable a que el proyecto Conga de la Compañía Yanacocha prosiga. Humala argumenta que el proyecto traerá desarrollo económico, aguas de las lagunas desplazadas y la promesa de evitar su contaminación.
Por las experiencias de comunidades vecinas, el conocido como canon minero, una ayuda al desarrollo, no es un buen reclamo para unas comunidades que se encuentran entre las más pobres del país. En la práctica “ocho de cada diez pobladores viven en la pobreza”, apunta Eco Portal.
Los analistas centrados en la gestión de los conflictos planteanconstruir una agenda ambiental y social en torno a la actividad minera que determinaría las zonas donde se podría extraer minerales, dónde no y qué zonas son habitables, con una hoja de ruta.
Mientras tanto, el juego político está servido. Dada la declaración de estado de emergencia en la zona, que se mantuvo entre el 5 y el 15 de diciembre, y al haber militarizado el conflicto, Alejandro Toledo, expresidente del país y cabeza visible del partido Perú Posible, ha roto con su socio de Gobierno, Gana Perú, por lo que Humala tendrá que buscar nuevos apoyos en el Congreso para gobernar.
ENTREVISTA A SECUNDINO SILVA URQUÍA, PRESIDENTE DEL COMITÉ DE APOYO A CELENDÍN CAJAMARCA
“Humala prometió defender el medioambiente, pero ahora muestra una posición prominera”
DIAGONAL: ¿Cuál es la situación actual en Cajamarca, generada por el proyecto minero Conga?
SECUNDINO SILVA: La población de Cajamarca es víctima de más de 18 años de contaminación de su agua, suelo y aire, más otros abusos e irresponsabilidades de la empresa minera Yanacocha. Entre ellos están el envenenamiento, hasta hoy impune, de más 1.200 familias en Choropampa en el derrame de mercurio de 2000; el asesinato del campesino Isidro Llanos en Combayo, en 2006; y la agresión del pasado 29 de noviembre a los campesinos que defendían la laguna El Perol de Conga, con al menos dos heridos de bala que quedarán con invalidez de por vida.
El conflicto sigue sin solución porque el Gobierno tomó partido a favor de la inversión minera y dictó medidas represivas contra la lucha pacífica de la población de Cajamarca. Así, para sofocar la huelga indefinida iniciada el 24 de noviembre, decretó el estado de emergencia [que concluyó el 15 de diciembre]; luego pasó a detener temporal, arbitraria e ilegalmente a nuestros dirigentes, y a hostilizar activistas anti Conga. Últimamente, ignorando a los representantes del pueblo cajamarquino, el gobierno reclutó gente vinculada a Yanacocha, y alcaldes de distritos donde no está el proyecto, presentándolos como nuevos interlocutores.
D.: ¿Cómo están viviendo esta situación los cajamarquinos?
S. S.: El pueblo siente que el presidente Ollanta Humala le ha traicionado. Como candidato prometió apoyar la defensa del agro, la ganadería, el agua y medioambiente. Como presidente muestra una posición abiertamente prominera. Los cajamarquinos entendemos perfectamente que las observaciones del Ministerio del Ambiente al Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Conga prácticamente dicen que éste es inviable. Sin embargo, aceptamos un peritaje internacional serio, independiente y consensuado de una firma consultora, que paralelamente a la evaluación profesional del Estudio de Impacto Ambiental, audite los más de 18 años de labores extractivas de la Compañía Yanacocha.
D.: ¿Cree que la demora en la solución de este conflicto puede generar una nueva crisis gubernamental?
S. S.: Podría ser así. Ya generó una, en la que las posiciones dialogantes del Gobierno perdieron con la renuncia ética del primer ministro Salomón Lerner. El actual primer ministro, Óscar Valdés, entiende poco de civismo y nada de negociación de conflictos.
D.: El conflicto socioambiental por el proyecto Conga ¿tiene similitudes con otros casos en Perú?
S. S.: Sí, porque Conga no es el único proyecto minero ubicado en cabecera de cuenca hidrográfica [en el nacimiento de un río]. Es importante señalar que ejecutar el proyecto Conga u otros de ubicación similar es ilegal, ya que leyendo al artículo 75 de la Ley de Recursos Hídricos entendemos que no se debe hacer minería en las cabeceras de cuenca. Los daños o impactos a sus ecosistemas que generarían las actividades extractivas de la minería serían irreversibles.
D.: ¿Qué puede decir acerca de la opinión pública nacional e internacional en torno al proyecto Conga?
S. S.: Una de las tareas del colectivo que represento es posicionar las razones de resistencia del pueblo cajamarquino al proyecto Conga en la opinión pública limeña, nacional e internacional. Hacemos frente a una campaña mediática millonaria del gobierno y de la Compañía Yanacocha. A través de las redes sociales hemos recibido la solidaridad de la juventud universitaria, de muchos colectivos sociales nacionales y extranjeros, de personalidades de todo el mundo.
CRISIS MINERA EN PERÚ
05 enero, 2012
Diecinueve años de Yanacocha y los cambios en el rostro de Cajamarca
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| Tajo Yanacocha en el 2010, se amplio su explotacion |
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| Laguna Yanacocha en 1992 |
Lo que se ganó y se perdió. La ciudad se triplicó en extensión y población. El parque automotor igual, al punto de ocasionar caos vehicular.
Ocho universidades particulares llegaron junto con Saga y Metro... Pero, el 40% de valle ha desaparecido, hay racionamiento de agua, crece la prostitución, y campea la delincuencia. El cambio empezó en 1993 con la desaparición de la laguna Yanacocha.
Elízabeth Prado.
Don Víctor Campos Ríos, panadero y fotógrafo octogenario de la céntrica calle Comercio, aún extraña su natal Cajamarca, la que colindaba con la campiña a dos cuadras de la Plaza de Armas. Aún hoy le es difícil aceptar que este lindero se encuentre ahora a dos kilómetros de la Plaza Mayor.
"El río San Lucas separaba a Cajamarca del valle. Hoy atraviesa el centro de la ciudad. Hemos perdido el 40 por ciento de nuestras campiñas", se lamenta mientras observa las fotografías tomadas a fines de la década de los ochenta.
Por esos años, recuerda melancólico don Víctor, sólo existía la panadería "La Estrella de Basilio Campos", su padre, montada ochenta años atrás. Ahora hay veinte negocios similares.
Hasta el año 1995 la antigua ciudad de Cajamarca apenas contaba con tres automóviles para el servicio de taxi, y los carros particulares no pasaban de quince.
En la actualidad, la ciudad cuenta con ocho mil taxis, igual cantidad de mototaxis, y aproximadamente cuarenta mil autos particulares.
El panadero que se inició en la fotografía el año 1950 no oculta su entusiasmo por la masiva venta de teléfonos celulares, líneas de internet, no le molesta el arribo de tiendas como Saga, Ripley, y Metro. Esta es la parte positiva de la presencia de la actividad minera, piensa.
Su asentimiento por estos aprestos de modernidad no le impiden señalar los problemas que ha generado el abrupto y desordenado crecimiento de la capital nacional del carnaval.
"La mina ha generado miles de puestos de trabajo. Sin minería no se habría podido construir todo lo que hoy existe en Cajamarca. Pero ella también ha traído delincuencia, prostitución, tráfico intenso. Y si este desarrollo caótico continúa mi tierra se convertirá en una ciudad de otras costumbres", anota con preocupación.
El tema sensible de la contaminación minera no le es ajeno. "Seguramente hay contaminación, porque si no adónde va tanto insumo químico como el que utiliza la minera Yanacocha", refiere.
En cuanto al racionamiento de agua imperante hoy en Cajamarca, don Víctor cree que las autoridades no previeron el crecimiento poblacional ni planificaron cómo atenderlo. Se contentaron con la planta de tratamiento de agua construida hace treinta años. En este punto difiere con el Frente de Defensa Ambiental, para el que tal escasez se debe a la actividad minera que ha secado varios afluentes hídricos del río Grande, el principal abastecedor de agua para consumo humano en la ciudad.
TIPO DE DESARROLLO
"Aquí estaba la laguna Yanacocha, yo mismo la he conocido, estaba en el lado derecho de la vía Cajamarca-Bambamarca, y era muy grande, casi como la laguna El Perol. Ya no hay ni rastro de ella", dice Edgar Guevara Becerra, docente morador de Huambocancha Baja.
Su dedo índice apunta a una gigantesca pirámide de tierra rojiza ordenada en andenes cuyo perfil domina el paisaje. Es el lugar donde Yanacocha produjo su primera barra de oro yadonde arribó el ex presidente Alberto Fujimori para exhibirlo como el gran logro de su gobierno, en agosto de 1993.
Tres años después Yanacocha se consolidaba como la primera productora de oro en Sudamérica. Y Cajamarca empezó a experimentar cambios radicales: el comercio creció,las camionetas 4 x 4 inundaron sus calles y el número de hoteles se multiplicó... aunque también la vida se encareció.
En esta década, las grandes tiendas comerciales de Lima no tardaron en instalar sus filiales en el centro comercial El Quinde de Cajamarca. La cadena de tiendas de neumáticos de Alfredo Pimentel acaba de hacerse presente con un gran cartel que dice: Ya llegamos.
En cuanto a la productividad de la empresa Yanacocha, ésta ha sido muy exitosa. El año en que inició sus operaciones, 1993, produjo 81,497 onzas de oro. Diecisiete años después, en el 2010, esta empresa obtuvo 1'471,620 onzas del metal precioso, según se consigna en su Memoria de Sostenibilidad.
Pero el distrito La Encañada, donde está afincada, sigue siendo uno de los más pobres de la región.
PROSTITUCIÓN Y ROBOS
En una esquina de la calle Apurímac encontramos a Luis Quevedo Montoya, policía municipal del Concejo Provincial de Cajamarca. Él brega por evitar el comercio ambulatorio en el centro de la ciudad y en cierto modo cumple, pero lamenta no poder intervenir en la erradicación de la prostitución que se ha instalado en las calles Apurímac y El Batán.
"Esta actividad se realiza a cualquier hora del día y sus clientes son en su mayoría obreros de la mina. La policía municipal no puede hacer nada. De esto se encargaSeguridad Ciudadana y el Ministerio Público", precisa el servidor municipal.
"Los varones ya no pueden caminar tranquilos porque hasta en la Plaza de Armas son abordados por las meretrices ofreciéndoles sus servicios".
Quevedo Montoya explica que esta es una variable de prostitución clandestina callejera cuya tarifa varía entre 20 y 30 soles, pero también existe otra de un nivel más alto que suele anunciarse en los periódicos cajamarquinos como supuesto servicio de masajes.
Del crecimiento de la delincuencia puede dar fe la reportera gráfica de La República Sharon Castellanos, quien experimentó en carne propia los riesgos de transitar fuera del centro de la ciudad. A ella le sustrajeron su celular sin que lo notara.
"A diario atendemos aquí personas apuñaladas que no pueden comprar sus medicinas ni pagar su alta en el hospital", afirma Christa Stark, una alemana que llegó a Cajamarca hace 35 años y es la promotora de la Asociación Santa Dorotea, que apoya a personas con discapacidad.
"ES MANEJABLE"
"El crecimiento de una ciudad trae consigo cosas buenas y otras no tan buenas que hay que manejar", opinó el gerente de Responsabilidad Ambiental y Social de la minera Yanacocha, Luis campos Aboado.
Lo positivo es el crecimiento económico, el acceso a cosas que antes no había, las oportunidades de trabajo, recalcó el funcionario minero.
"Los aspectos negativos que acompañan al crecimiento urbano, hay que afrontarlos unidos", sostiene, y agrega que en este aspecto Yanacocha es un aliado de las autoridades locales. Puso como ejemplo la instalación de cámaras de vigilancia en la ciudad, con el dinero del Fondo de Solidaridad.
Pese a ello, Campos lamentó que las relaciones con el gobierno regional se hayan roto con el conflicto por Conga.
Y sobre la escasez de agua, el gerente de Responsabilidad Ambiental de Yanacocha dice que es un tema superable.
"El río Grande tiene suficiente caudal de agua. Ocurre que el Servicio de Agua de Cajamarca (Sedacaj) tiene limitaciones para captar todo ese caudal, solo acumula alrededor de 150 mil litros. Además, hay que considerar que la población ha crecido en los últimos años", arguye Campos.
EN CIFRAS
90,000 En 1993 la ciudad de Cajamarca tenía 90 mil pobladores. Al concluir el año 2011 bordea los 250 mil.
59%
De la región Cajamarca no tiene luz eléctrica, 26% está sin agua y hay 38% de desnutrición, según datos de Foncodes y el censo del 2007.
Fuente: La Republica
Ocho universidades particulares llegaron junto con Saga y Metro... Pero, el 40% de valle ha desaparecido, hay racionamiento de agua, crece la prostitución, y campea la delincuencia. El cambio empezó en 1993 con la desaparición de la laguna Yanacocha.
Elízabeth Prado.
Don Víctor Campos Ríos, panadero y fotógrafo octogenario de la céntrica calle Comercio, aún extraña su natal Cajamarca, la que colindaba con la campiña a dos cuadras de la Plaza de Armas. Aún hoy le es difícil aceptar que este lindero se encuentre ahora a dos kilómetros de la Plaza Mayor.
"El río San Lucas separaba a Cajamarca del valle. Hoy atraviesa el centro de la ciudad. Hemos perdido el 40 por ciento de nuestras campiñas", se lamenta mientras observa las fotografías tomadas a fines de la década de los ochenta.
Por esos años, recuerda melancólico don Víctor, sólo existía la panadería "La Estrella de Basilio Campos", su padre, montada ochenta años atrás. Ahora hay veinte negocios similares.
Hasta el año 1995 la antigua ciudad de Cajamarca apenas contaba con tres automóviles para el servicio de taxi, y los carros particulares no pasaban de quince.
En la actualidad, la ciudad cuenta con ocho mil taxis, igual cantidad de mototaxis, y aproximadamente cuarenta mil autos particulares.
El panadero que se inició en la fotografía el año 1950 no oculta su entusiasmo por la masiva venta de teléfonos celulares, líneas de internet, no le molesta el arribo de tiendas como Saga, Ripley, y Metro. Esta es la parte positiva de la presencia de la actividad minera, piensa.
Su asentimiento por estos aprestos de modernidad no le impiden señalar los problemas que ha generado el abrupto y desordenado crecimiento de la capital nacional del carnaval.
"La mina ha generado miles de puestos de trabajo. Sin minería no se habría podido construir todo lo que hoy existe en Cajamarca. Pero ella también ha traído delincuencia, prostitución, tráfico intenso. Y si este desarrollo caótico continúa mi tierra se convertirá en una ciudad de otras costumbres", anota con preocupación.
El tema sensible de la contaminación minera no le es ajeno. "Seguramente hay contaminación, porque si no adónde va tanto insumo químico como el que utiliza la minera Yanacocha", refiere.
En cuanto al racionamiento de agua imperante hoy en Cajamarca, don Víctor cree que las autoridades no previeron el crecimiento poblacional ni planificaron cómo atenderlo. Se contentaron con la planta de tratamiento de agua construida hace treinta años. En este punto difiere con el Frente de Defensa Ambiental, para el que tal escasez se debe a la actividad minera que ha secado varios afluentes hídricos del río Grande, el principal abastecedor de agua para consumo humano en la ciudad.
TIPO DE DESARROLLO
"Aquí estaba la laguna Yanacocha, yo mismo la he conocido, estaba en el lado derecho de la vía Cajamarca-Bambamarca, y era muy grande, casi como la laguna El Perol. Ya no hay ni rastro de ella", dice Edgar Guevara Becerra, docente morador de Huambocancha Baja.
Su dedo índice apunta a una gigantesca pirámide de tierra rojiza ordenada en andenes cuyo perfil domina el paisaje. Es el lugar donde Yanacocha produjo su primera barra de oro yadonde arribó el ex presidente Alberto Fujimori para exhibirlo como el gran logro de su gobierno, en agosto de 1993.
Tres años después Yanacocha se consolidaba como la primera productora de oro en Sudamérica. Y Cajamarca empezó a experimentar cambios radicales: el comercio creció,las camionetas 4 x 4 inundaron sus calles y el número de hoteles se multiplicó... aunque también la vida se encareció.
En esta década, las grandes tiendas comerciales de Lima no tardaron en instalar sus filiales en el centro comercial El Quinde de Cajamarca. La cadena de tiendas de neumáticos de Alfredo Pimentel acaba de hacerse presente con un gran cartel que dice: Ya llegamos.
En cuanto a la productividad de la empresa Yanacocha, ésta ha sido muy exitosa. El año en que inició sus operaciones, 1993, produjo 81,497 onzas de oro. Diecisiete años después, en el 2010, esta empresa obtuvo 1'471,620 onzas del metal precioso, según se consigna en su Memoria de Sostenibilidad.
Pero el distrito La Encañada, donde está afincada, sigue siendo uno de los más pobres de la región.
PROSTITUCIÓN Y ROBOS
En una esquina de la calle Apurímac encontramos a Luis Quevedo Montoya, policía municipal del Concejo Provincial de Cajamarca. Él brega por evitar el comercio ambulatorio en el centro de la ciudad y en cierto modo cumple, pero lamenta no poder intervenir en la erradicación de la prostitución que se ha instalado en las calles Apurímac y El Batán.
"Esta actividad se realiza a cualquier hora del día y sus clientes son en su mayoría obreros de la mina. La policía municipal no puede hacer nada. De esto se encargaSeguridad Ciudadana y el Ministerio Público", precisa el servidor municipal.
"Los varones ya no pueden caminar tranquilos porque hasta en la Plaza de Armas son abordados por las meretrices ofreciéndoles sus servicios".
Quevedo Montoya explica que esta es una variable de prostitución clandestina callejera cuya tarifa varía entre 20 y 30 soles, pero también existe otra de un nivel más alto que suele anunciarse en los periódicos cajamarquinos como supuesto servicio de masajes.
Del crecimiento de la delincuencia puede dar fe la reportera gráfica de La República Sharon Castellanos, quien experimentó en carne propia los riesgos de transitar fuera del centro de la ciudad. A ella le sustrajeron su celular sin que lo notara.
"A diario atendemos aquí personas apuñaladas que no pueden comprar sus medicinas ni pagar su alta en el hospital", afirma Christa Stark, una alemana que llegó a Cajamarca hace 35 años y es la promotora de la Asociación Santa Dorotea, que apoya a personas con discapacidad.
"ES MANEJABLE"
"El crecimiento de una ciudad trae consigo cosas buenas y otras no tan buenas que hay que manejar", opinó el gerente de Responsabilidad Ambiental y Social de la minera Yanacocha, Luis campos Aboado.
Lo positivo es el crecimiento económico, el acceso a cosas que antes no había, las oportunidades de trabajo, recalcó el funcionario minero.
"Los aspectos negativos que acompañan al crecimiento urbano, hay que afrontarlos unidos", sostiene, y agrega que en este aspecto Yanacocha es un aliado de las autoridades locales. Puso como ejemplo la instalación de cámaras de vigilancia en la ciudad, con el dinero del Fondo de Solidaridad.
Pese a ello, Campos lamentó que las relaciones con el gobierno regional se hayan roto con el conflicto por Conga.
Y sobre la escasez de agua, el gerente de Responsabilidad Ambiental de Yanacocha dice que es un tema superable.
"El río Grande tiene suficiente caudal de agua. Ocurre que el Servicio de Agua de Cajamarca (Sedacaj) tiene limitaciones para captar todo ese caudal, solo acumula alrededor de 150 mil litros. Además, hay que considerar que la población ha crecido en los últimos años", arguye Campos.
EN CIFRAS
90,000 En 1993 la ciudad de Cajamarca tenía 90 mil pobladores. Al concluir el año 2011 bordea los 250 mil.
59%
De la región Cajamarca no tiene luz eléctrica, 26% está sin agua y hay 38% de desnutrición, según datos de Foncodes y el censo del 2007.
Fuente: La Republica
En Cajamarca se juega el FUTURO
Por César Hildebrandt (Perú).
En Cajamarca, en Andahuaylas, en Puno, en Cañete, en diversos puntos de la Amazonía, el tema es el mismo: las viejas deudas del centralismo limeño se están pagando. No se trata sólo de la minería sino de una rebelión que nos obliga a mirar lo que nos hemos negado a mirar durante muchos años: los fueros del interior arrasados por una "república burocrática" domiciliada en Lima.
El gobierno es una máquina que fabrica miles de decisiones en este país "unitario" que está hecho jirones. Muchas de esas decisiones atañen al futuro de los campesinos, las comunidades serranas y selváticas, las breves extensiones agrícolas que no están vinculadas a la agroexportación. Es como si la "utopía arcaica" frase descalificadora y casi miraflorina-quisiera cobrar actualidad y revancha.
¿Qué hacer? ¿Volver a la pólvora y los máuseres como proponen quienes piensan que la única tradición por conservarse es de los toros?
El problema es que les hemos dado pie a los gobiernos regionales a creerse instancias federativas de un país que reconoce sus variadas complejidades. Pero, claro, eso es sólo es de boca para afuera: el regionalismo es bueno cuando acata a Lima y administra los planes del "señor gobierno"; es malo cuando se nos enfrenta.
Es cierto que la realidad andina y amazónica esconde también a los ladrones de madera y a los mineros clandestinos. Hay que combatir esas plagas, pero eso no puede ser argumento para declararles la guerra a quienes malviven en dos tercios de nuestro territorio.
El asunto es elegir. Y el dilema es optar por el pasado o por el futuro.
El pasado no es la agricultura y el cuidado del medio ambiente. Ese es el futuro. El pasado es, más bien, seguir vendiendo piedras, depravando paisajes, volcando en ríos camiones de cianuro o de mercurio. El futuro es darle valor agregado a la minería existente y aprobar los proyectos mineros que se concilien con la preservación de las fuentes de agua. El pasado es La Oroya, Cerro de Pasco, Conga. El futuro es un país que dé el ejemplo explotando con más cautela sus recursos no renovables y creciendo sin seguir la cadencia insaciable de las mineras de oro y cobre y de ese "sistema-mundo" que ha enloquecido y está en plena decadencia.
¿Vamos a ser menos sin Conga?
No. Seguiremos siendo un país minero y serio que cumple sus compromisos. Pero le habremos demostrado a la inversión extranjera que estas no son las comarcas de Tarzán y que aquí el medio ambiente tendrá que ser respetado.
¿Peligraba el medio ambiente con el proyecto Conga?
De eso no hay duda. Este semanario fue el primero en decirlo con documentos y testimonios en la mano. Y la renuncia de una persona de la decencia de José de Echave no hizo sino confirmar la reprobable maniobra que, desde el gobierno y con el ministro de Energía y Minas a la cabeza, quería favorecer a Yanacocha a cualquier costo.
Deliberadamente, al Ministerio del Medio Ambiente se le dio un estudio de impacto ambiental de 20.000 páginas para que lo revisara en quince días. El propósito era que no hubiera revisión ni diagnóstico. Pero José de Echave no se dejó amedrentar y puso a sus mejores técnicos a trabajar día y noche esos quince días. Lo que hallaron bastó para descalificar a Conga: no tenía Licencia Social, como argumentaba, y no había tomado en cuenta el ecosistema en torno a las lagunas y los bofedales. Además, los técnicos dejaron al desnudo serias dudas relacionadas con la valoración económica del proyecto.
La gente del Ministerio del Medio Ambiente con se reunió con funcionarios de Yanacocha. Según De Echave, "las respuestas no fueron satisfactorias".
La suspensión del proyecto Conga fue anunciada, curiosamente, no por el gobierno sino por Yanacocha. Había en ese texto una informada serenidad y un gran optimismo.
Yanacocha tenía sus razones: tanto en la Presidencia del Consejo de Ministros como en el Ministerio de Energía y Minas la promesa implícita había sido la misma: "esto es una tregua, ahora les corresponde a ustedes ganarse a la población y voltearles el partido a los agitadores".
Lo que no calcularon es que Cajamarca no se rindió. Al cierre de esta edición, la huelga indefinida continuaba, aunque, sensatamente, se había decidido reabrir de modo parcial las carreteras.
¿Hay agitadores en Cajamarca?
Claro que los hay. Uno de ellos es Wilfredo Saavedra, presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca. Darle la razón al diario Correo no está entre mis aficiones, pero en este caso es cierto que Saavedra parece convencido de que en Cajamarca brotará la chispa de la pradera en llamas con la que sueña. De otro modo no se explica que esté exigiendo, en su página web: "la renuncia de Ollanta Humala por incapacidad política y moral". De modo que este guerrillero fracasado lo que quiere no es sacar una tajada sino llevarse, entero, el panetón de Conga.
Mal harían Marco Arana y los suyos en sumarse a esta prédica que desacredita el argumento ambiental y hace aparecer a Cajamarca como el botín de unos topos del violentismo.
Y mal hacen quienes ven en el diálogo una claudicación y una suerte de traición al machismo maximalista del señor Saavedra.
En Cajamarca se están jugando cosas mucho más importantes que el supuesto porvenir del ultrismo teñido de verde. En Cajamarca se juega una opción de desarrollo, una manera de entender la vida, un método para crecer sin desatar las iras de la naturaleza.
Y vienen nuevas batallas cajamarquinas. Una de ellas es la del proyecto La Zanja, también de Yanacocha, y otra es Galeno, una inversión China. Ambas explotaciones son auríferas y ambas están situadas en cabeceras de cuenca. Esta batalla recién ha empezado y obligará al gobierno de Humala a abandonar sus dobles discursos. O está con una minería compatible con la preservación del medio ambiente -algo que se puede medir sin histerias regionalistas y con vocación técnica- o está en la ruta de Fujimori, Toledo y Alan García. Y Benavides, Prado y Odría. Que se decida.
En Cajamarca, en Andahuaylas, en Puno, en Cañete, en diversos puntos de la Amazonía, el tema es el mismo: las viejas deudas del centralismo limeño se están pagando. No se trata sólo de la minería sino de una rebelión que nos obliga a mirar lo que nos hemos negado a mirar durante muchos años: los fueros del interior arrasados por una "república burocrática" domiciliada en Lima.
El gobierno es una máquina que fabrica miles de decisiones en este país "unitario" que está hecho jirones. Muchas de esas decisiones atañen al futuro de los campesinos, las comunidades serranas y selváticas, las breves extensiones agrícolas que no están vinculadas a la agroexportación. Es como si la "utopía arcaica" frase descalificadora y casi miraflorina-quisiera cobrar actualidad y revancha.
¿Qué hacer? ¿Volver a la pólvora y los máuseres como proponen quienes piensan que la única tradición por conservarse es de los toros?
El problema es que les hemos dado pie a los gobiernos regionales a creerse instancias federativas de un país que reconoce sus variadas complejidades. Pero, claro, eso es sólo es de boca para afuera: el regionalismo es bueno cuando acata a Lima y administra los planes del "señor gobierno"; es malo cuando se nos enfrenta.
Es cierto que la realidad andina y amazónica esconde también a los ladrones de madera y a los mineros clandestinos. Hay que combatir esas plagas, pero eso no puede ser argumento para declararles la guerra a quienes malviven en dos tercios de nuestro territorio.
El asunto es elegir. Y el dilema es optar por el pasado o por el futuro.
El pasado no es la agricultura y el cuidado del medio ambiente. Ese es el futuro. El pasado es, más bien, seguir vendiendo piedras, depravando paisajes, volcando en ríos camiones de cianuro o de mercurio. El futuro es darle valor agregado a la minería existente y aprobar los proyectos mineros que se concilien con la preservación de las fuentes de agua. El pasado es La Oroya, Cerro de Pasco, Conga. El futuro es un país que dé el ejemplo explotando con más cautela sus recursos no renovables y creciendo sin seguir la cadencia insaciable de las mineras de oro y cobre y de ese "sistema-mundo" que ha enloquecido y está en plena decadencia.
¿Vamos a ser menos sin Conga?
No. Seguiremos siendo un país minero y serio que cumple sus compromisos. Pero le habremos demostrado a la inversión extranjera que estas no son las comarcas de Tarzán y que aquí el medio ambiente tendrá que ser respetado.
¿Peligraba el medio ambiente con el proyecto Conga?
De eso no hay duda. Este semanario fue el primero en decirlo con documentos y testimonios en la mano. Y la renuncia de una persona de la decencia de José de Echave no hizo sino confirmar la reprobable maniobra que, desde el gobierno y con el ministro de Energía y Minas a la cabeza, quería favorecer a Yanacocha a cualquier costo.
Deliberadamente, al Ministerio del Medio Ambiente se le dio un estudio de impacto ambiental de 20.000 páginas para que lo revisara en quince días. El propósito era que no hubiera revisión ni diagnóstico. Pero José de Echave no se dejó amedrentar y puso a sus mejores técnicos a trabajar día y noche esos quince días. Lo que hallaron bastó para descalificar a Conga: no tenía Licencia Social, como argumentaba, y no había tomado en cuenta el ecosistema en torno a las lagunas y los bofedales. Además, los técnicos dejaron al desnudo serias dudas relacionadas con la valoración económica del proyecto.
La gente del Ministerio del Medio Ambiente con se reunió con funcionarios de Yanacocha. Según De Echave, "las respuestas no fueron satisfactorias".
La suspensión del proyecto Conga fue anunciada, curiosamente, no por el gobierno sino por Yanacocha. Había en ese texto una informada serenidad y un gran optimismo.
Yanacocha tenía sus razones: tanto en la Presidencia del Consejo de Ministros como en el Ministerio de Energía y Minas la promesa implícita había sido la misma: "esto es una tregua, ahora les corresponde a ustedes ganarse a la población y voltearles el partido a los agitadores".
Lo que no calcularon es que Cajamarca no se rindió. Al cierre de esta edición, la huelga indefinida continuaba, aunque, sensatamente, se había decidido reabrir de modo parcial las carreteras.
¿Hay agitadores en Cajamarca?
Claro que los hay. Uno de ellos es Wilfredo Saavedra, presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca. Darle la razón al diario Correo no está entre mis aficiones, pero en este caso es cierto que Saavedra parece convencido de que en Cajamarca brotará la chispa de la pradera en llamas con la que sueña. De otro modo no se explica que esté exigiendo, en su página web: "la renuncia de Ollanta Humala por incapacidad política y moral". De modo que este guerrillero fracasado lo que quiere no es sacar una tajada sino llevarse, entero, el panetón de Conga.
Mal harían Marco Arana y los suyos en sumarse a esta prédica que desacredita el argumento ambiental y hace aparecer a Cajamarca como el botín de unos topos del violentismo.
Y mal hacen quienes ven en el diálogo una claudicación y una suerte de traición al machismo maximalista del señor Saavedra.
En Cajamarca se están jugando cosas mucho más importantes que el supuesto porvenir del ultrismo teñido de verde. En Cajamarca se juega una opción de desarrollo, una manera de entender la vida, un método para crecer sin desatar las iras de la naturaleza.
Y vienen nuevas batallas cajamarquinas. Una de ellas es la del proyecto La Zanja, también de Yanacocha, y otra es Galeno, una inversión China. Ambas explotaciones son auríferas y ambas están situadas en cabeceras de cuenca. Esta batalla recién ha empezado y obligará al gobierno de Humala a abandonar sus dobles discursos. O está con una minería compatible con la preservación del medio ambiente -algo que se puede medir sin histerias regionalistas y con vocación técnica- o está en la ruta de Fujimori, Toledo y Alan García. Y Benavides, Prado y Odría. Que se decida.
01 enero, 2012
Sinesio López a Humala: Le está dando a los brasileños más importancia de lo que deben tener
Exasesor de la PCM reconoce
Mediante una carta pública, el exasesor de la PCM y reconocido intelectual de izquierda, Sinesio López, se dirige a Ollanta Humala, candidato a quien apoyó antes, durante e incluso ya en el gobierno.
Carta desde la Sociedad Civil, por Sinesio López
No le escribiría esta carta, señor Presidente, si considerara que todo lo que significó su candidatura a la Presidencia de la República está irremediablemente perdido. El proyecto de la gran transformación que nos identifica a todos los nacionalistas e izquierdistas que luchamos para que Ud. pasara a la segunda vuelta sigue en pie. La Hoja de Ruta que amplió las alianzas hacia el centro liberal-democrático para que Ud. triunfara en la segunda vuelta y accediera al gobierno es un compromiso serio que hay que respetar. Algunos ciudadanos que acompañamos al gabinete Lerner hemos salido del gobierno, pero no hemos abandonado el proyecto de la gran transformación, al que, por el contrario, vamos a dotar de músculos y nervios y a darle una vida de masas.
Felizmente la política no se encapsula en el gobierno ni se enmarca solo en el Estado. Estos constituyen su referencia y su objetivo, pero ella se desarrolla en las conciencias de la gente de a pie, en las demandas y propuestas ciudadanas, en la sociedad civil, en los movimientos sociales y en sus representaciones políticas. Estas serán nuestras permanentes trincheras de combate, desde las cuales buscaremos enrumbar al gobierno e incidir en sus decisiones políticas. Espero que Ud. tenga la sensibilidad democrática y la necesaria disposición de ánimo para acogerlas y darles un efectivo curso político. Tenemos que evitar otro desencanto y una nueva frustración de los excluidos y olvidados de siempre. La alta votación de estos sectores por Ud. en las dos vueltas electorales mostró que sus esperanzas de cambio eran tan grandes como sus sufrimientos. Una nueva frustración puede desatar en ellos iras o escepticismos tan grandes como sus sueños de justicia.
Formo parte del colectivo “Ciudadanos por el cambio” y de los intelectuales que apoyaron su candidatura cuando ella no despegaba. Escribí varias columnas en defensa suya cuando García y la derecha, que ahora lo elogian, lo demolían cada día utilizando todos los recursos del poder. De nada de esto me arrepiento. Ser de izquierda, en un país sin representación política de las clases populares, es apostar a las fuerzas progresivas y viables(políticamente) que buscan la justicia y la libertad en cada etapa de la historia. Mi error y el de mis amigos y compañeros fue dejar de lado la necesidad de organizar una fuerza política propia para respaldar mejor su candidatura y evitar desvíos del camino escogido.
Tenemos que evitar, Presidente, que los electores y la democracia sean traicionados otra vez como en 1990, como en el 2001, como en el 2006, años en los que terminaron gobernando los que habían perdido. De eso proviene el descrédito de la política, de los políticos y de la democracia. Sostengo, por esa razón, que nos faltó la voluntad política necesaria para hacer valer el triunfo electoral de la segunda vuelta y organizar un gobierno legítimo sobre esa base. Se tenía un buen equipo de gobierno –por estudios y por experiencia– y se ofrecían a todos y a todas las garantías necesarias para el desarrollo de sus intereses y aspiraciones: seguridad jurídica, equilibrios macroeconómicos, políticas fiscal y tributaria responsables para los grupos económicos poderosos; estabilidad y libertad para las clases medias; empleo, ingresos dignos y derechos para los trabajadores y políticas de inclusión para los pobres y muy pobres.
Inducido por “los brasileros”, a los que se ha dado más importancia de la que realmente debieran tener, Ud. hizo subir a bordo a los que habían votado por Keiko Fujimori para que participaran en el manejo del gobierno. Asustado por los grupos económicos y por la derecha política y mediática que le decían que si Conga no iba se corría el riesgo de perder 53 mil millones de inversión minera y azuzado por los servicios de inteligencia que le “informaban” que “los rojos” movían todos los hilos de los movimientos antimineros, Ud. ha decidido romper con los electores populares y regionales que lo llevaron al gobierno, con la izquierda que lo apoyó para pasar a la segunda vuelta y con Toledo que lo ayudó a ganar la segunda vuelta y ha decidido refugiarse en el Ejército como fuente de su poder.
Eso dice mucho del orden que Ud. quiere construir en una situación de crisis, pero olvida un dato fundamental de la política que Hannah Arendt subrayó: la violencia es el arma, pero el poder es el número. El número es el conjunto de ciudadanos, la sociedad civil en movimiento y la fuente legítima de poder con la que Ud. ha decidido temporalmente romper. Le deseo un buen año 2012, Presidente, y espero que en el curso del mismo se reencuentre con el pueblo que lo eligió.
Fuente: La Republica
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